Santos Gumersindo presbítero y Servideo, monje

Según afirma el sacerdote, Manuel Nieto Cumpido, en su libro titulado “Córdoba: patrimonio de santidad”, ambos son mártires mozárabes del siglo IX.

San Gumersindo era natural de Toledo y llegó de niño con sus padres a Córdoba. San Gumersindo “fue inscrito en la sagrada orden del clericato” y se formó en la basílica de los Tres Santos, donde se encuentran las reliquias de los mártires Fausto, Jenaro y Marcial. “Allí fue consagrado algún tiempo después en el sagrado ministerio del diaconado y finalmente el joven sacerdote fue puesto al frente de una iglesia de la campiña cordobesa”.

De otro lado, se le unió el monje Servideo y “ambos se presentaron ante los príncipes y los jueces y perecieron bajo la confesión de fe de los demás el 13 de enero del año 852. Sus cueros fueron robados a escondidas por los cristianos y se encuentran guardados con religioso culto en la basílica del santo mártir Cristóbal, que está al otro lado del río en la parte sur de la ciudad”.