Santos Anastasio, Félix y Digna

400px-Arca_de_plata_que_guarda_las_reliquias_de_los_Santos_Mártires_de_Córdoba._Iglesia_de_San_Pedro_de_CórdobaSegún cita Manuel Nieto Cumplido en su libro titulado: “Córdoba: patrimonio de santidad”, San Anastasio se formó en la basílica de San Acisclo y después de realizar el diaconado fue ordenado presbítero. Por decisión propia se dirigió al palacio del emir y confesó su fe, acto seguido fue decapitado.

De otro lado, el monje Félix que se había formado en Asturias donde aprendió su fe, se dirigió a la plaza y dio testimonio ante el juez musulmán. También fue decapitado y clavado en el patíbulo.

El mismo día, le tocó comparecer ante el juez a la joven llamada Digna, de la congregación del monasterio de Tábanos. Según cuenta San Eulogio, esta santa tuvo una visión antes del martirio en la cual se le presentaba Santa Águeda con una bandeja que contenía rosas y lirios y se los ofrecía a la joven.