San Pelagio

san_pelagio_04Manuel Nieto Cumplido en su libro titulado “Córdoba: patrimonio de santidad” contextualiza a este mártir tras la batalla de Junquera, el 26 de julio de 920 entre Abd al Rahmán III y los reyes cristianos Sancho de Pamplona y Ordoño II de León. Y tras la derrota de los cristianos, los dos obispos que los acompañaban fueron cogidos prisioneros y uno de ellos, Ermogio, quiso entregar como rehén a su sobrino Pelagio de 10 años de edad. El niño pudo llegar a Córdoba en el 921 con la esperanza de que su tío enviara prisioneros musulmanes a cambio de su rescate. Cuando cumplió los 13 años, aún en prisión, fue llevado ante el emir y éste le pidió que negara a Cristo así como abusar de él. Pero Pelagio no fue seducido y finalmente el emir mandó que lo colgaran en garruchas de hierro y fuera elevado. Finalmente lo despedazaron con la espada y su cuerpo fue arrojado al río Guadalquivir.