San Pedro, Walabonso y compañeros

400px-Arca_de_plata_que_guarda_las_reliquias_de_los_Santos_Mártires_de_Córdoba._Iglesia_de_San_Pedro_de_CórdobaMártires mozárabes Pedro, presbítero y monje; Walabonso, diácono; Sabiniano, Wistremundo, Habencio y Jeremeías, monjes.

Según recoge Manuel Nieto Cumplido en su libro “Córdoba: patrimonio de santidad”, el sacerdote Pedro, natural de Écija y el diácono Walabonso originario de niebla, venían a Córdoba para estudiar donde destacaron en el conocimiento de las Escrituras y se pudieron bajo la dirección espiritual del abad Frugelo, en el monasterio de la santa y gloriosa Virgen María.

San Sabiniano procedente del pueblo de Floriano en la sierra de Córdoba y ya monje de edad madura, señala el autor, y Wistremundo era un joven natural de Écija, fueron juntos al martirio desde el monasterio de San Zoilo  Armilantense donde se habían consagrado a las regla de San Benito.

De otro lado, Habencio, ciudadano cordobés de edad ya avanzada que ingresó en el monasterio de San Cristóbal en Córdoba donde se internó. Murió con San Jeremías el cual había construido junto con su esposa, el monasterio de Tábano.

Estos seis mártires murieron degollados tras profesar su fe cristiana.