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Usos extralitúrgicos de las iglesias

Ante las numerosas solicitudes dirigidas a utilizar los templos de la diócesis con fines no litúrgicos, el Secretariado para el Patrimonio Cultural de la Diócesis de Córdoba ha elaborado este documento que recoge los criterios y procedimientos para regular este posible uso. No se trata de un trabajo creativo, sino recopilatorio de trabajos previos recogidos en el Código de Derecho Canónico, la Carta a los Presidentes de las Conferencias Episcopales y a los Presidentes de las Comisiones Nacionales de Liturgia sobre los conciertos en las iglesias de la Congregación para el Culto Divino (5 de noviembre de 1987), el Directorio para el Ministerio Pastoral de los Obispos “Apostolorum sucessores”, las normas diocesanas vigentes, y en especial el documento “Usos extralitúrgicos de las iglesias dedicadas al culto” aprobado por la Asamblea de los Obispos de las Provincias Eclesiásticas de Granada y Sevilla en 2014.

El objetivo de este documento es ofrecer pautas para discernir la idoneidad de los actos a celebrar en lugar sagrado, aunque la autorización corresponde al Ordinario diocesano (c. 1210).

El Código de Derecho Canónico (c. 1214) afirma que “por iglesia se entiende un edificio sagrado destinado al culto divino, al que los fieles tienen derecho a entrar para la celebración, sobre todo pública, del culto divino”. Este edificio lleno de la presencia de Dios actualiza el misterio de la comunión de la Iglesia y manifiesta su cercanía con el hombre. Sus muros están construidos para celebrar los divinos misterios y en ellos encuentra su significado, como expresa bien el rito de dedicación de la iglesia. Esta es su identidad y misión, incluso cuando no se esté celebrando el culto. Esta singular naturaleza desaconseja su consideración como lugar polivalente disponible para cualquier tipo de acto público.

 

CRITERIOS:

El canon 1210 establece: “En un lugar sagrado sólo puede admitirse aquello que favorece el ejercicio y el fomento del culto, de la piedad y de la religión, y se prohíbe lo que no esté en consonancia con la santidad del lugar. Sin embargo, el Ordinario puede permitir, en casos concretos, otros usos, siempre que no sean contrarios a la santidad del lugar”.

La Carta de la Congregación para el Culto divino sobre conciertos en las Iglesias, de 5 de noviembre de 1987, ofrece principios de aplicación para estos usos extralitúrgicos. Asimismo, el Convenio de cooperación entre la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía y la Iglesia para la celebración esporádica de conciertos en inmuebles de la Iglesia Católica (16.06.1988) contiene criterios que parten de “respetar y preservar el carácter originario de dichos bienes, y el desarrollo de actos culturales respetuosos con los principios éticos y religiosos defendidos por la Iglesia Católica”.

 

PROCEDIMIENTOS:

Partimos de que los actos no litúrgicos en una iglesia deben tener siempre un carácter extraordinario, sometido a la finalidad prioritaria del culto.

- La institución organizadora del acto solicitará por escrito al Vicario General la autorización para celebrarlo, indicando lugar, fecha y hora, justificando las razones de la solicitud, contenido, intervinientes y programa detallado. A su vez, el Vicario General informará al Sr. Obispo y consultará al Secretariado para el Patrimonio Cultural.

- El párroco o el responsable del templo informará al Vicario General y al Secretariado para el Patrimonio Cultural sobre la oportunidad del acto solicitado y las circunstancias particulares a valorar. En cualquier caso, hay que considerar la naturaleza y contenido del acto, garantizando la coherencia con la santidad del lugar.

- En la autorización se especificarán las condiciones en las que se cede el uso del templo, detallando la capacidad del mismo y las medidas de seguridad necesarias. Sólo después de recibir autorización, se podrá comenzar la organización y publicidad del acto. En cualquier caso, si no se cumple lo acordado, se podrá suspender el acto.

- El acceso al templo será libre y gratuito, con la salvedad de admitir algún donativo a beneficio de alguna institución diocesana.

- El horario se acordará con el responsable del templo, evitando interferir con las actividades litúrgicas y pastorales.

- Las personas que intervienen en el acto se situarán fuera del espacio celebrativo, tratando con el máximo respeto el altar, la sede y el ambón. El Santísimo se trasladará, si estuviese en el presbiterio, a otra capilla o a un lugar digno, seguro y decoroso.

- La institución organizadora sufragará los gastos ocasionados en su desarrollo (electricidad, limpieza, vigilancia, reordenación del edificio…). Contratará una póliza de seguro que cubra la responsabilidad civil y la reparación de daños eventuales, además de vigilar que se evite cualquier deterioro en el espacio o los bienes muebles. Por otra parte, procurará que se observe la actitud y compostura debida a un lugar sagrado.

- Los conciertos de música son de los actos más solicitados. Hay que considerar que la Iglesia siempre ha tenido en la música una aliada para la evangelización; pero no cualquier tipo de música es apta para un lugar sagrado. La solicitud, dirigida al Vicario General, deberá precisar el tipo de música, compositores, coros e intérpretes, adjuntando el programa, que habrá de estar compuesto por obras de música sacra o de inspiración religiosa, en conformidad con el número 8 de la Carta de la Congregación para el Culto Divino, de 5 de noviembre de 1987, sobre los conciertos en las Iglesias

- Las filmaciones promocionales o rodajes de películas requieren un especial discernimiento que deberá ser estudiado con detenimiento. La prioridad es preservar el carácter sagrado del lugar, evitando colaboraciones con propuestas contrarias a la fe o a las costumbres cristianas, o que puedan herir la sensibilidad de los fieles. Los promotores de estas actividades presentarán una solicitud motivada precisando el lugar, la fecha, las necesidades del rodaje y especificaciones técnicas de las instalaciones a realizar, adjuntando además el guión técnico y literario. El Secretariado para el Patrimonio Cultural consultará al responsable de la iglesia y se asesorará por expertos en la materia. Si se admite, la autorización escrita especificará las normas de procedimiento durante la grabación, exigiendo el visionado previo de la filmación, el compromiso de uso exclusivo para la finalidad autorizada y la entrega de copias de la filmación. Además, como en el resto de casos, se requerirá sufragar los gastos, contratar una póliza de seguro, y asumir la responsabilidad civil en el caso de que se produzcan daños derivados de la filmación.

- En cuanto a otro tipo de actos culturales, institucionales, académicos y literarios, presentaciones de libros, revistas y carteles cofrades, se concederán solo con carácter extraordinario y, en la medida de lo posible, se buscarán otros espacios más propios.