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Procedimiento para realizar una restauración de bienes muebles

  • I INTRODUCCIÓN

Corresponde al párroco, ayudado por su Consejo de Asuntos Económicos parroquial (cfr. CIC, c. 1280), la administración ordinaria de los bienes de la parroquia y cumplir lo prescrito en la legislación canónica (cfr. Estatutos del FCD, a. 6), quedando a salvo el derecho del Ordinario a intervenir en caso de negligencia del administrador (cfr. CIC. c. 1279, 1).

En el ejercicio de esta función, los párrocos actuarán con la diligencia de un buen padre de familia, vigilando para que no perezcan los bienes encomendados ni sufran daño (cfr. c. 1284, 1).

Para realizar actos que sobrepasan los límites de la administración ordinaria, entre ellos los actos que se dirigen a la conservación de bienes de especial valor histórico-artístico, los párrocos deben obtener previamente autorización escrita del Ordinario del lugar (cfr. c. 1281, 1).

  • II SOLICITUDES DE AUTORIZACIÓN

Cuando un párroco o institución diocesana ve la necesidad de restaurar un bien mueble o una imagen, debe dar los siguientes pasos:

a) Consultar con el Director o el técnico del Secretariado para el Patrimonio Cultural, que asesorará convenientemente.

  1. b) El solicitante deberá presentar en la Secretaría General del Obispado, previa comunicación al Vicario Territorial, o bien a esta dirección de e-mail
  2. Una solicitud razonada al Vicario General
  3. Proyecto que contenga:
    1. Descripción del bien mueble o imagen a intervenir
    1. Justificación de la necesidad de intervención
    1. Descripción detallada de la intervención a realizar
    1. C.V. del profesional seleccionado
    1. Dossier fotográfico del bien mueble o imagen, con indicación de las patologías.
    1. Presupuesto detallado
    1. Modo de financiación previsto
  4. En caso de que el bien o imagen pertenezca a una Hermandad o Cofradía, será necesario incluir además:
    1. Escrito de solicitud del representante legal, con el visto bueno del Consiliario y, en caso de no coincidir, del párroco responsable del templo en el que se ubica el bien.
    1. Acta de la sesión de la Asamblea o Cabildo General de hermanos en la que aprueba la intervención.

c)  Esta documentación será estudiada por el equipo técnico del Secretariado para el Patrimonio Cultural, quien emitirá un informe referido a la intervención.

d) En su caso, se obtendrá la oportuna licencia de Vicaría General, tras la cual podrá formalizarse el contrato correspondiente e iniciarse la restauración del bien o la imagen.

  • III CRITERIOS PARA LA SELECCIÓN DE UN RESTAURADOR

El restaurador propuesto para la intervención deberá ser un técnico especialista, dado que la finalidad perseguida es doble:

            a Conservación: analizar y solucionar las patologías del objeto.

b Restauración: devolver la lectura de la obra respetando siempre su originalidad y su antigüedad.

El restaurador debe ser siempre y necesariamente una persona cualificada, con acreditación académica. De esta forma garantizamos:

      a Formación técnica: para conservar y restaurar, tarea muy distinta a la de crear.

      b Criterios: para saber hasta dónde llegar en su intervención.

Estos dos puntos son fundamentales para respetar el bien cultural, la mano del artista, la antigüedad del objeto, el valor económico y la reversibilidad, que facilita una futura intervención.

La titulación que la Junta de Andalucía considera necesaria para la realización de restauraciones es la siguiente:

  • Titulación Superior en Conservación-Restauración de Bienes Culturales de las Escuelas Superiores de Conservación Restauración de Bienes Culturales
  • Grado universitario en Conservación Restauración de Bienes Culturales
  • Diplomatura de las Escuelas Superiores de Conservación Restauración de Bienes Culturales
  • Licenciatura en Bellas Artes con especialidad en Conservación-restauración
  • Licenciatura en Bellas Artes con itinerario curricular en Conservación-restauración.

NO PODRÁ INTERVENIR EN UNA RESTAURACIÓN QUIEN NO POSEA ACREDITACIÓN ACADÉMICA PARA ELLO salvo en caso de que su intervención sea solicitada puntualmente por un restaurador titulado.