“Vivir la vida cristiana acompañado de otras personas es maravilloso”

Entrevista al sacerdote Antonio Javier Reyes Guerrero, párroco de Santa Teresa de Ávila de Córdoba y profesor del Estudio Teológico “San Pelagio” y el Instituto de Ciencias Religiosas “Beata Victoria Díez”

Este presbítero de la diócesis de Córdoba no sólo ha cursado estudios en Madrid y en Roma, sino que ha podido desarrollar su ministerio sacerdotal en numerosas parroquias de la provincia y la ciudad. Además, a sus 42 años, Antonio J. Reyes cuenta también con el privilegio de tener otro hermano sacerdote, David Reyes.

P: ¿Qué te llevó al sacerdocio?

Antonio J. Reyes: El ejemplo de mi cura y un día del monaguillo en el que vi la felicidad de aquellos seminaristas. No se cómo, pero como dice Pascal: “El corazón tiene razones que la razón no entiende”. Al ver a esos seminaristas, me sentí llamado y dije: ¡este es mi sitio!

P: Y, ¿cómo conociste a Jesucristo?

Antonio J. Reyes: Lo he conocido desde siempre. Todavía recuerdo como mi madre nos enseñaba a rezar el Ave María y desde siempre he estado en la parroquia, en catequesis, en postcomunión, confirmación, etc. Yo creo que Jesucristo siempre ha formado parte de mi vida.

P: ¿Cómo describirías tu vida sacerdotal?

Antonio J. Reyes: Muy ocupada. Siempre en torno a lo que es la parroquia y las personas. Siempre digo que es una vida donde uno tiene mucho por hacer, aunque a veces tenga la impresión de que lo que esté haciendo no sea lo más efectivo. En general, transcurre entre las celebraciones, las atenciones personales a la gente, reuniones y lo propio del ministerio sacerdotal.

P: ¿Cuáles han sido los retos más simbólicos que has enfrentado como sacerdote?

Antonio J. Reyes: Desde tener que estar estudiando en Madrid y después en Roma, a ir atendiendo las distintas parroquias a las que el Señor me ha puesto al frente, como: las aldeas de Fuente Obejuna, La Victoria, San Sebastián de los Ballesteros, San José y Espíritu Santo, Virgen de Fátima, San Juan de Ávila y Santa Teresa en la actualidad. Esto sumado a las clases en el Seminario, la Pastoral Universitaria durante varios años y la Escuela de Magisterio “Sagrado Corazón”.

P: ¿Qué experiencias como sacerdote te han dejado más impactado?

Antonio J. Reyes: El tener que despedir en los últimos momentos de su vida a muchas personas, entre ellos a sacerdotes como don Pedro Gómez Carrillo. También, los tres veranos con universitarios en Calcuta y el año de la muerte de Juan Pablo II, donde con la elección de Benedicto XVI me llevé una lección de lo que es la riqueza y la belleza de la Iglesia.

P: ¿Cuál consideras que es la tarea más difícil para un sacerdote?

Antonio J. Reyes: Todas, pero especialmente la de no defraudar a Dios con tu propia vida y la de hacer que los cristianos del siglo XXI lleguen de verdad a la santidad, poniendo en el centro de cada vida a Jesucristo.

P: ¿Y la más fácil?

Antonio J. Reyes: Vivir la vida cristiana acompañado de otras personas, es maravilloso. Saber q eres creyente y que te puedes apoyar en otros que te sostienen con su oración, su ejemplo y que caminan junto a ti.

P: Como profesor de los seminaristas, ¿qué anhelos o inquietudes ves que tienen?

Antonio J. Reyes: Son chicos de su tiempo pero muy ilusionados. Cada vez que voy al Seminario, me llevo una inyección de vitalidad y ver sus vidas jóvenes me hace a mi también refrescar lo que es la entrega del cura en el día a día.

Yo siempre intento decirles que sean los mejores curas del mañana y aparte de eso intento explicarle Patrología, ¡aunque se que no les gusta mucho! (entre risas).

P: Al frente de tu parroquia, ¿por qué luchas cada día?

Antonio J. Reyes: Para que la parroquia sea familias de familia. Que de verdad sea ese lugar donde todos vivimos como los primeros cristianos, amándonos en seriedad y donde sea como un trampolín donde cada uno llene su vida para ser en el mundo como la sal y la luz de la tierra.

P: Dos sacerdotes en la misma casa, ¿cómo se lleva eso en el seno familiar?

Antonio J. Reyes: Ahora se ve con mucha alegría pero al principio no tanto (ríe). Yo lo siento un poco como los primeros discípulos donde el Señor iba llamando en parejas de dos (como a Pedro y Andrés, a Santiago y a Juan…). Creo que somos unos privilegiados, puesto que el Señor nos ha querido y se ha fijado en nosotros.

De manera breve, responde a las siguientes preguntas sobre tu perfil personal

Nombre completo: Antonio Javier Reyes Guerrero.

Edad: 42 años.

Lugar de nacimiento: Córdoba, pero crecí en Jauja.

Un recuerdo de tu niñez: La Navidad en el pueblo.

Define tus años en el seminario: Los mejores años de mi vida.

Tu comida favorita: Las lentejas de mi madre.

Tus aficiones y gustos: Hacer spinning y perderme en Escalonias y El Rocío.

Tu mejor amigo: Son curas y ellos lo saben porque les llamo amigos.

Tu cura: Gaspar Bustos.

Un deseo: Hacer feliz a Dios con mi vida.

Rezas por…: Las personas que me han sido encomendadas.