“Virgen de los Dolores enséñanos a sufrir con amor”

El Obispo de Córdoba preside la eucaristía del Viernes de Dolores desde la Santa Iglesia Catedral

El obispo de Córdoba, monseñor Demetrio Fernández, ha celebrado la misa en honor a Nuestra Señora de los Dolores desde la Santa Iglesia Catedral, continuando así la tradición de que el pastor de la Diócesis presida el Viernes de Dolores aunque con este rasgo excepcional de no ser en San Jacinto debido al Estado de Alarma.

Durante la homilía el Obispo ha recordado que hoy Córdoba celebra el día de su Señora, siendo el Viernes de Dolores el “pórtico de la Semana Santa”. Monseñor Demetrio Fernández ha querido felicitar a los cristianos, a pesar de las tribulaciones, “porque tenemos Madre, María Santísima”. El prelado ha asegurado que los dolores son “más llevaderos si uno tiene madre” y en la Iglesia “tenemos a María que los comparte”. Jesús no quiso evitar el sufrimiento a su madre, como haría cualquier hijo, Él asoció a su madre al dolor, convirtiéndola así “en redentora y Virgen de los Dolores” ha resaltado el obispo de Córdoba.

En estos momentos de dolor monseñor Demetrio Fernández ha destacado que “María nos protege desde el cielo y se hace cargo de nuestro sufrimientos”. Recordando además, que “Ella es madre especialmente de los pobres, de los que más sufren”. Por ello el prelado ha pedido que “ofrezcamos este sacrificio de confinamiento en solidaridad de todo el que sufre esta pandemia”. Especialmente ha querido tener presentes a aquellos que trabajan en “primera línea”, sanitarios, sacerdotes, Cáritas o religiosas encargadas de residencia de ancianos, entre otros.

Monseñor Demetrio Fernández ha detectado que antes la situación que se está viviendo “se ha despertado una ola de solidaridad inspirada por Jesucristo y protegida por la Virgen de los Dolores”. A partir de ahora el mundo cambiará y “con nuestras generosidad tenemos que participar de ese cambio para bien” de un mundo tambaleado por la crisis del Coronavirus.

El Pastor de la Diócesis ha querido terminar pidiéndole a la Virgen de los Dolores que “nos enseñe a sufrir con amor” y “que sea mayor nuestro amor que nuestro sufrimiento para así ser salvados”.