Vigilia de la Inmaculada

La celebración, a la que asistieron numerosos jóvenes, tuvo lugar el día 7 de diciembre en la Santa Iglesia Catedral y estuvo presidida por el Sr. Obispo.

vigilia (2)La Vigilia de la Inmaculada comenzó con la procesión de la Virgen a la que acompañaron los jóvenes de la Diócesis con las velas encendidas, como signo de la luz de Cristo.

Los chicos hicieron las moniciones de la liturgia que habían preparado previamente con Pablo Garzón, Delegado diocesano de Juventud, en un encuentro que tuvieron en el Palacio Episcopal, ya que esta fiesta mariana sirvió como pre-misión juvenil de cara a la Jornada Mundial de la Juventud.

Por este motivo, D. Demetrio Fernández en su homilía, además de hacer hincapié en la importancia de esta solemnidad en la que se celebra la Inmaculada Concepción de María, destacó que los jóvenes, al igual que la Virgen María, están llamados a responder "sí" a la petición que Dios les hace a través del arcángel.

Con este propósito, tras la homilía se hizo el envío misionero de los jóvenes y demás fieles a ser testigos de Cristo en cada uno de los ambientes en los que se mueven, con sus compañeros de clase, en la familia y como catequistas en las distintas parroquias, por lo que el Sr. Obispo les entregó la luz que deben llevar a las gentes.

En este ambiente de unidad y recogimiento se hizo la Adoración al Santísimo. La celebración culminó con un canto a la Virgen, a la que D. Demetrio denominó como "la estrella que nos guiará hasta Jesucristo".