Viernes Santo

Sentido del Día

“Junto a la cruz de Jesús estaba su madre”. Jesús al ver a su madre y a aquel discípulo que tanto amaba dijo: “Mujer ahí tienes a tu hijo”. Hijo ahí tienes a tu madre.” Es el momento en que Jesús otorga el testamento de su amor divino. Otorga su testamento. Dispone “sus últimas voluntades”. Le da a María a Juan por hijo y a Juan a María por madre. Lo más querido a quien más quiere. A todos nos había dejado la Eucaristía horas antes, como prenda de su amor sin límites. Ahora, en Juan nos da una madre. Ahora ya está todo en manos de María. Estando ya todo en manos de María “todo está cumplido”. Como María desde el primer momento recibió con un “sí” a Dios en la Anunciación, ahora recibe con un “sí” silencioso el encargo recibido: a Juan, el más chico de los discípulos, de los doce. En Juan (empieza el nombre con J); ¿por qué no ver a la JMJ?