Una reflexión para el Martes Santo

San Juan de Ávila de nuevo nos invita en este Martes Santo, a acercarnos a Jesús y a observarlo con la mirada de los niños. Una mirada limpia, que se interroga y que es guiada por la fe de sus padres.

En este Martes Santo San Juan de Ávila evoca a “contemplar a Jesús en el ir y venir de un juez a otro, de Herodes a Pilato”, y tras el juicio, la condena de un inocente. El ajusticiamiento y el cruel castigo ante el cual todos estamos expectantes. Jesucristo también nos mira a nosotros, nos mira con misericordia, como a la mujer adúltera y nos ama hasta el final.

Que en este día en que celebramos la Misa Crismal, podamos contemplar a Cristo como el sumo sacerdote y contemplemos en la bendición de los santos óleos la medicina que se nos dará al recibir los sacramentos de nuestra vida.