“Un punto clave en mi relación con Dios es la confianza”

Javier María González Jurado, estudiante de Relaciones Internacionales y Comunicación es creativo, alegre y soñador. Su autodefinición es la de un cristiano joven y maduro, al tiempo. De su futuro le preocupa no llegar a ser feliz, pero como infalible compañera para alcanzar ese logro tiene a la confianza, el sentimiento que impera en su relación con Dios. Le gusta el Pop Barroco y la música Indie. Con permiso del salmorejo y la tortilla de su abuela, la comida italiana está entre sus favoritas. Todavía recita de memoria el poema de Rafael Albert que aprendió de niño y mientras se sumerge en el mundo de la comunicación y las relaciones internacionales como universitario, reserva su tiempo para el dibujo y los amigos: El mejor de todos, Jesús. Pertenece a la Parroquia de San Nicolás y es hermano de la Cofradía Universitaria

-¿En qué te inspiraste para crear el logotipo del año jubilar del Sagrado Corazón de Jesús?

Tenía claro que quería un logotipo potente con un mensaje fácil de comprender. Primero pensé en la imagen del Sagrado Corazón más representativa de Córdoba: la estatua de las ermitas, para dar un elemento visual de referencia. A partir de ahí la vinculé con el aniversario de su inauguración y con el lema del año jubilar “Córdoba en el corazón de Cristo”, para darle un mensaje, y finalmente el culmen, lo que le da sentido a todo es el gran corazón que lo rodea, representación abstracta del Corazón de Cristo, que es lo realmente importante en este año Jubilar y que está por encima de cada uno de esos mensajes.

-¿Qué querías transmitir con esta creación?

Primero, quería que fuese una imagen en la que todas las personas se viesen identificadas. Todo el mundo reconoce la figura del corazón de Cristo de las ermitas y además es muy querida, por eso pensé que incluirla era la mejor opción para este diseño. Además, quería transmitir la calidez y grandeza del amor que Cristo nos tiene a través del color rojo y el corazón que lo envuelve todo. En definitiva, transmitir de forma visual la idea principal del año jubilar: que Córdoba está muy presente en el Corazón de Cristo.

-¿Cuál es tu relación de fe con el Sagrado Corazón de Jesús?

Ha sido una relación in crescendo. En mi familia siempre hemos sido muy devotos al Sagrado Corazón, siempre nos apoyábamos en él en los momentos más difíciles y nos ha ayudado a superar muchos malos tragos. Siempre ha estado muy presente en nuestras vidas. Pero a partir del diseño del logotipo y de todo lo que rodea este año jubilar la devoción ha sido mucho mayor y mi relación es más real que nunca en este momento.

-Como joven, ¿cómo crees que deberían acercarse las personas de tu generación al corazón de Cristo?

Yo creo que lo primero sería entender en qué consiste la espiritualidad del Corazón de Cristo, porque no todo el mundo lo sabe. Para eso está este año, para profundizar en la idea. Y después, la mejor forma de acercarse es mediante la oración. Hablar de corazón a Corazón es la mejor forma de entender la grandeza del amor infinito que Dios nos tiene.

-¿Qué es lo que más te preocupa de tu futuro?

Lo que más me preocupa es no llegar a ser feliz. Tengo muchas ideas, muchos objetivos, y a veces se me olvida que las cosas no son tal y como se planifican en un inicio. Por eso un punto clave en mi relación con Dios es la confianza, porque si no confiamos en Dios ¿qué nos queda?

-¿Encuentras en jóvenes como tú a compañeros decididos a caminar con la Iglesia?¿Crees que sois visibles?

La juventud católica en Córdoba es muy fuerte. Veo una juventud unida y comprometida, que cree en lo que hace y bien dirigida. Por supuesto pienso que somos visibles aunque no podemos conformarnos... Hay actividades todas las semanas y sobre todo, lo que importa es que no nos avergoncemos de creer en lo que creemos, más bien todo lo contrario, que nos sintamos unos afortunados, para que la gente, viéndonos, crea que otro mundo es posible.

-¿Cómo crees que se debe hacer presente en la sociedad el joven cristiano?

Estamos asistiendo a una secularización peligrosa de todos los ámbitos de la vida, lo cual es muy triste porque se acaba convirtiendo a Dios en un tema tabú y se evita. Y realmente existe una necesidad de hablar de Él, de ser luz en la oscuridad pues es muy necesario en la sociedad actual. El curso pasado leí una frase que me llamó mucho la atención en un periódico: “Comunicar es evangelizar”, esta frase me reafirmó en mi idea de ser comunicador (si Dios quiere) y de alumbrar al mundo con su palabra hecha vida en mi día a día.