“Un matrimonio tiene que tener un buen cimiento, Dios”

El matrimonio formado por Francisco Javier Camargo y María de los Ángeles Cabello pertenece a la parroquia de San Isidro Labrador de Hinojosa del Duque. Tienen dos hijos y participan activamente en las actividades pastorales del templo como catequistas, en el coro o en los cursillos prematrimoniales, entre otros

¿Cuáles son los pilares de vuestra convivencia familiar?

Son los mismos que les decimos a los futuros matrimonios cuando impartimos los cursillos prematrimoniales: un matrimonio tiene que tener unos buenos cimientos al igual que una casa, si no hay cimientos salen grietas y termina por derrumbarse, lo mismo le pasa a un matrimonio y ese cimiento es Dios. Cuando nos casamos le dijimos sí a Dios para que estuviese en medio de nuestro matrimonio, sin Él, esto no hubiera funcionado.

Otro pilar fundamental para nosotros es el respeto, es algo que no se puede perder bajo ningún concepto, respeto entre todos.

¿Qué resulta más complicado en la educación de los hijos en este momento social?

Desgraciadamente vivimos en una sociedad en la que las nuevas generaciones son apáticas hacia todo lo relacionado con la Iglesia, cada vez se quiere desviar a la juventud hacia lugares en los que la Iglesia no tiene cabida ,el internet ha sido el gran invento del siglo 20 y hace mucho bien, pero también hace mucho daño entre nuestros jóvenes .

Por eso, tenemos que poner todas nuestras fuerzas en atraer a los jóvenes hacia la Iglesia y ellos tienen que ser el objetivo fundamental, porque ellos son el futuro de la Iglesia.

¿Qué instrumentos tiene la familia de hoy para manifestarse cristiana?

Las familias somos el testimonio y fermento de vida cristiana en la sociedad, y con nuestro comportamiento ante la vida tenemos que dar ejemplo de ello, debemos transmitir nuestro testimonio a otras familias, nuestro amor y nuestra alegría.

La transmisión de la fe a los hijos es un reto para todos, ¿cómo lo hacéis vosotros?

Los padres cristianos tenemos la obligación de educar a los hijos en la fe. Nuestros hijos tienen que ver que vivimos la fe con naturalidad, que vivimos los sacramentos, que asistimos todos los domingos a la santa misa, que oramos, etc. Eso es lo que intentamos hacer y, por supuesto, en ocasiones obligándolos porque es nuestra responsabilidad; sobre todo, hay unas edades en las que se convierte en una batalla campal, pero no hay que bajar la guardia. Le inculcamos valores como el respecto a los mayores, responsabilidad, la sinceridad… Desde pequeños hay que educarlos en estos valores.

¿Cuál es vuestra parroquia?, habladnos de vuestra vida en comunidad.

Pertenecemos a la parroquia de San Isidro Labrador en la cual intentamos ser lo más activos posibles como catequistas, impartimos cursillos prematrimoniales, en el coro, como presidente de hermandad (pertenecemos a varias hermandades y cofradías), etc. En definitiva, ayudamos a todo lo que nuestra parroquia necesite.

¿Cómo imagináis la Iglesia del futuro?

Aminorada cuantitativamente pero con mayor grado de compromiso, es decir, que serán menos los que vayamos a misa pero más comprometidos.

 

Datos para hacer un retrato familiar:

NOS CASAMOS EL 04-09-1999 EN LA PARROQUIA DE SAN ISIDRO LABRADOR.

TENEMOS DOS HIJOS, JAVIER DE 19 AÑOS Y ÁNGELA DE 2.

UN MOMENTO DE NUESTRA HISTORIA FAMILIAR ES EL TENER A ÁNGELA DESPUES DE 16 AÑOS QUE NACIÓ NUESTRO PRIMER HIJO, AUNQUE AL PRINCIPIO EL MIEDO NOS INVADIÓ POR LA AVANZADA EDAD QUE TENÍAMOS Y LOS PROBLEMAS QUE PODRÍAN SURGIR, HA SIDO LA MAYOR BENDICIÓN QUE DIOS NOS HA DADO.

NOS GUSTA MUCHO EL CAMPO, EL SOL, LAS FLORES Y GRACIAS A DIOS DONDE VIVIMOS LO PODEMOS DISFRUTAR MUY A MENUDO.

INTENTAMOS COMER SIEMPRE JUNTOS, COMO MÍNIMO MERIENDA Y CENA Y BENDECIMOS LA MESA EN FAMILIA, AUNQUE SUPONE COMER A HORAS UN POCO TARDÍAS PARA LA PEQUEÑA, PERO INTENTAMOS HACERLO. ES PRÁCTICAMENTE CUANDO HABLAMOS, SOBRE TODO CON JAVIER, PORQUE YA SABEMOS EL APEGO QUE LE TIENEN LOS JÓVENES A SUS HABITACIONES.

LOS ABUELOS SON UN ESPEJO DONDE MIRARNOS, SON PIEZAS FUNDAMENTALES EN NUESTRAS VIDAS, TENEMOS LA GRAN SUERTE QUE VIVEN LOS CUATRO Y GRACIAS A DIOS GOZAN DE BUENA SALUD, AUNQUE POR EL RITMO DE VIDA NO LOS VEMOS LO QUE QUISIERAMOS Y, A VECES, LOS TENEMOS UN POCO ABANDONADOS.

REZAMOS POR TODOS LOS SACERDORTES QUE HAN ESTADO EN HINOJOSA, PERO EN ESPECIAL POR DON JUAN QUE APARTE DE SER FAMILIA, FUE NUESTRO PÁRROCO DURANTE MUCHO TIEMPO Y NOS DEJÓ UNA HUELLA EN EL CORAZÓN DIFÍCIL DE OLVIDAR Y ESTAMOS SEGUROS QUE DIOS LE TIENE UN LUGAR PRIVILEGIADO A SU LADO. REZAMOS TAMBIÉN POR DON JOSÉ MARÍA, DON PATRICIO, AL CUAL NOS UNE UNA GRAN AMISTAD Y NOS HA HECHO MUCHO BIEN EN NUESTRAS VIDAS; Y POR SUPUESTO, POR NUESTRO PÁRRACO ACTUAL, DON JESÚS QUE APARTE DE AMIGO ES UN HOMBRE GRANDE EN TODOS LOS ASPECTOS.