Un baño de multitudes

La procesión de ayer de San Rafael fue una de las citas más esperadas en la ciudad, pues desde hacía 67 años la imagen no procesionaba por las calles de Córdoba.

Como todos los años, el 24 de octubre es la fiesta de San Rafael en Córdoba. La diferencia es que este año la celebración no ha sido en la iglesia del Juramento sino en la Catedral. Y es que, desde el pasado sábado, la imagen del Custodio presidía el Altar Mayor del templo principal de la ciudad.

Autoridades civiles, militares, judiciales y académicas, además de la hermandad de San Rafael y algunas cofradías de Córdoba, se dieron cita ayer junto a miles de fieles que desde antes de las 10 de la mañana -hora fijada para la Eucaristía- ocupaban las naves del templo, para celebrar la Santa Misa presidida por el Obispo de Córdoba.

En la homilía, Mons. Demetrio Fernández comenzó sintetizando la historia que narra el Libro de Tobías, en la que Rafael aparece como acompañante y protector de los viajes, de la familia. "A Dios también le interesa la difícil situación de las familias que no llegan a fin de mes", afirmó, y además, "San Rafael se hizo cordobés porque Dios le encomendó que protegiera a esta ciudad, y los cordobeses lo acogieron tan bien que su fiesta se mantuvo el 24 de octubre a pesar de la reforma del calendario litúrgico emanada del Concilio Vaticano II", indicó. Al hilo de esto, explicó el motivo por el que este año San Rafael se ha celebrado en la Catedral: "Porque estamos en este acto abriendo en la diócesis el Año de la Fe, proclamado por el Papa con el fin de que abramos la puerta de la Fe en el corazón de tantos hombres y mujeres que la han cerrado, y por eso le pedimos al Arcángel que nos ayude a reabrirla para poder adherirnos a Dios".

Concluyó su alocución pidiendo que el Custodio proteja a las familias, especialmente a las que sufren en lo material o en lo espiritual, a los jóvenes para que descubran el valor de la Fe, y a los enfermos.

Tras acabar la ceremonia, la comitiva se puso en la calle en torno a las 11:45 horas, para dirigirse al Ayuntamiento, donde Rafael Navas, en representación del Ayuntamiento, entregó al hermano Mayor de la Hermandad, Julián Hurtado, un pergamino conmemorativo del nombramiento de San Rafael como regidor perpetuo de la ciudad.

Seguidamente, rodeado en todo momento de miles de fieles, el Arcángel siguió su itinerario hasta llegar a su sede actual, la iglesia del Juramento.

Pueden ver un amplio álbum de fotografías en el facebook de la Diócesis de Córdoba.