Tercera Jornada de la Semana de Oración por la Unidad de los Cristianos

Con el título “El Concilio Vaticano II y la Transformación Ecuménica de la Iglesia Católica” ayer, día 23 de enero se celebró la tercera jornada de formación ecuménica en la parroquia de la Inmaculada y San Alberto Magno.

En la conferencia Manuel González Muñana, Delegado Diocesano de Ecumenismo y para el Diálogo Interreligioso comenzó su exposición haciendo un resumen del comienzo del Ecumenismo antes del Concilio Vaticano II y explicó que la Iglesia Católica no se incorporó al Movimiento Ecuménico hasta 1964.

Continuó explicando el cambio producido desde El Concilio Vaticano II, que tuvo dos objetivos: “qué dice la Iglesia de sí misma” y “la unión de los cristianos”. En este segundo capítulo el ponente resaltó el decreto Unitatis Redintegratio en el cual se conjugó perfectamente los derechos de la verdad y la caridad y supuso un gran paso adelante en el que se comenzó a valorar los elementos positivos de las otras Iglesias.

De otro lado, destacó que todo el Concilio Vaticano II, todas las Constituciones y Decretos fueron elaboradas ecuménicamente. Asimismo, las perspectivas del decreto ecuménico son a largo plazo, fruto del estudio y la colaboración conjunta y una obra del Espíritu Santo.