“Tenemos que seguir sembrando en este campo tan importante de nuestra sociedad”

Los miembros de la Pastoral Familiar de la parroquia de Santa Marina de Aguas Santas de Villafranca de Córdoba, como responsables de la iniciativa “Escuela de Familias”, explican en qué consiste y cómo puede ayudar a los matrimonios

¿Qué es la Escuela de Familias?

La Escuela de Familias es un espacio formativo, donde las familias aprenden, reflexionan, preguntan, encuentran respuestas y se encuentran con otras familias. Está orientada a las  familias en particular y a cualquier persona en general. Si es verdad que su objetivo inicial es dar respuesta a situaciones que a menudo pasan las familias y que pueden ser difíciles de afrontar o que no se tienen los recursos necesarios para afrontarlo. De la escucha de las necesidades concretas y de los problemas cotidianos de familias de nuestra parroquia, llegamos a la conclusión que la Iglesia, como Madre, podría acoger y dar respuestas que ayudaran a las familias en el difícil momento en el que no encontramos.

¿Qué objetivo persigue?

La Escuela de Familias tiene una trayectoria de 5 años, han sido muchos los temas que hemos tratado y de los que nos hemos beneficiado. Nuestro anterior párroco, Eugenio Bujalance, siempre ha pensado que era una buena herramienta al servicio de las familias y nuestro actual párroco, Fernando Lujan, ha querido continuar con este tipo de formación tan necesaria en el tiempo en el que nos movemos. En estos cinco años, hemos podido reflexionar sobre el matrimonio, las crisis matrimoniales como oportunidades de crecer y la sexualidad en el matrimonio. Incluso, tuvimos el regalo de que nuestro Obispo nos ayudara a descubrir quién es Jesucristo y que pinta en nuestros matrimonios.

¿Cómo se va a desarrollar esta Escuela?

Normalmente, se trata de dos sesiones a lo largo del curso pastoral, que constan de una charla formativa y un posterior ágape fraterno. En la actualidad y debido a la pandemia, hemos tenido que dar paso a lo virtual; es verdad que no podemos compartir el rato de después, pero también podemos ver cómo desde la ventana de nuestro ordenador podemos hacer llegar esta herramienta formativa a muchos más rincones. Creemos que a pesar de la situación que vivimos, tenemos que seguir sembrando en este campo tan importante de nuestra sociedad y a pesar de las dificultades que pudieran surgir, salir siempre al paso reinventándonos, para poder realizar nuestra “Escuela de Familias”.

¿Quién puede participar en ella?

En ella puede participar cualquier persona que tenga cierta inquietud sobre el tema o temas que se tratan.  Se abre a toda la Diócesis, de hecho nos han visitado desde diferentes puntos de nuestra Diócesis, pues está al servicio de todo aquel que pueda sentirse interesado y beneficiado de los que se hace. A nivel de arciprestazgo, se ha convertido en referente y actualmente, debido a la pandemia, hemos dado la opción de participar de manera online desde nuestras redes.

Centrándonos más a fondo en la familia, ¿qué papel tienen las familias en los tiempos que corren?

La familia tiene un papel primordial, pues es la célula de la sociedad, de hecho en épocas de crisis como la que actualmente estamos viviendo, son las familias las que ayudan a que todos sus miembros salgan a flote desde todos los puntos de vista. Ahora más que nunca, necesitamos de todos los valores que la familia nos pueda transmitir, como respeto, ayuda, servicio y sacrificio para vivir cualquier situación de nuestra vida.

Y por último, ¿cómo afectan ahora mismo las nuevas tecnologías en el ámbito familiar?

Las nuevas tecnologías nos traen muchas cosas buenas, pero como todo, un mal uso también nos pueden traer cosas negativas, Si dejamos en manos de la niñera virtual la educación de nuestros hijos estamos destinados al fracaso. Si dejamos que los tiempos en familia sean inundados por las pantallas no generando un tiempo de comunicación y de poder compartir en pareja o con nuestros hijos, estamos dejando que sean el centro de nuestra convivencia, y es dañino para la familia. Es necesario hacer un uso responsable y consciente de esta arma tan valiosa que nos mantiene informados, y conectados; pero no darle la importancia y el poder que no tiene.