“Sois para la Iglesia un estímulo permanente de lo que es seguir a Jesucristo”

Con estas palabras se ha dirigido el Obispo a los numerosos consagrados en la Catedral.

En la mañana del 30 de enero, el Obispo de Córdoba, Mons. Demetrio Fernández, ha presidido la ceremonia de clausura del Año de la Vida Consagrada. Una celebración que ha congregado a numerosos religiosos y religiosas de los distintos puntos de la Diócesis y que está próxima a la festividad de la Presentación del Señor que tendrá lugar el día 2 de febrero.

Don Demetrio en su homilía ha destacado el papel de los religiosos en los colegios, y también al cuidado de los ancianos, de los enfermos, de los pobres, y demás personas con las que ejercen la caridad. “¿Qué sería de la Iglesia sin la presencia de los religiosos? Porque están presentes en todos los campos y en línea de vanguardia, a veces donde la gente no quiere”, ha afirmado.

Además ha animado a los presentes, diciéndoles: “Sois para la Iglesia una profecía continua, un estímulo permanente de lo que es seguir a Jesucristo, dejándolo todo y de manera radical, es decir, en la entrega total”. Asimismo, ha destacado el papel de los religiosos al frente de “la evangelización y de la civilización del amor” y ha señalado que “la Diócesis de Córdoba es especialmente agraciada con la presencia de la vida consagrada de múltiples formas”.

Al finalizar la eucaristía también ha querido recordar a las monjas de clausura y ha agradecido al Papa Francisco por haber convocado este Año de la Vida Consagrada.

Encuentro en el Palacio Episcopal

Tras la eucaristía, los asistentes se han trasladado hasta el salón de actos del Palacio Episcopal, donde el Obispo, el delegado para la Vida Consagrada, Alberto José González; y la presidenta de CONFER, Asunción Moyano; han dirigido un diálogo con los religiosos.