“En el corazón de la Virgen está el sufrimiento de todos los cordobeses”

El obispo de Córdoba, monseñor Demetrio Fernández, ha presidido la misa del Viernes de Dolores en San Jacinto. El prelado ha bendecido la nueva peana de la Señora de Córdoba recién restaurada con el patrocinio de Caja Rural del Sur

El Viernes de Dolores en Córdoba seguirá siendo atípico por la pandemia de Covid, pero con la posibilidad de visitar a la Señora de Córdoba, la Virgen de los Dolores.

La iglesia de San Jacinto ha abierto un año más sus puertas para acoger a todos los devotos de la Virgen siguiendo un exhaustivo control del aforo y de las medidas de seguridad.

El obispo de Córdoba, monseñor Demetrio Fernández, fiel a su cita en San Jacinto, ha presidido la santa misa acompañado por el Vicario General, Antonio Prieto; el Vicario de la Ciudad, Jesús Poyato; el Delegado diocesano de Hermandades, Pedro Soldado; y el Capellán de la Iglesia Hospital de San Jacinto, Manuel Mª Hinojosa.

En su homilía, el pastor de la diócesis ha insistido en que el centro de nuestra vida es Jesucristo y que la religión cristiana “no es la religión del dolor y el sufrimiento, sino la que mejor ha expresado el sentido del corazón humano”.

Refiriéndose a María, el Obispo ha puesto de manifiesto la importancia de su figura. “María está siempre con Jesús, junto a la cruz compartiendo los dolores de su hijo y cuando miramos la Virgen de los Dolores vemos en su corazón siete espadas atravesando de dolor esta mujer santa”, ha expresado. En este sentido, ha recordado cómo en todas las procesiones va Jesús y tras él, su Madre. “No los podemos separar, María es el centro y va indisolublemente unida a Él”, ha asegurado.

En este pórtico de la Semana Santa de Córdoba, el Obispo ha instado a los fieles a seguir honrando a la Virgen de los Dolores, “a pedirle que prepare nuestro corazón para vivir esta Semana Santa con un corazón limpio”. “Que no decaiga el amor a Jesucristo, que nos unamos en el corazón de Cristo y en el corazón de María porque ahí están resumidos los sufrimientos de todos los cordobeses: los parados, los que sufren el virus, la ausencia de seres queridos… Los Dolores de María son los nuestros, Ella sufre con nosotros”, ha indicado el prelado al culminar su homilía.

Nueva peana

Asimismo, unos minutos antes de la celebración, monseñor Demetrio Fernández ha bendecido la peana recién restaurada de la Señora de Córdoba con el patrocinio de Caja Rural del Sur, a quien la Hermandad de la Virgen de los Dolores ha hecho entrega de un reconocimiento antes de comenzar la santa misa.

Por la tarde, está previsto el rezo de la corona dolorosa y el Vía Matris, que concluirá con la Salve Regina. Hasta la noche, y teniendo en cuenta el toque de queda, seguirán siendo posibles las visitas.