Sentido del Día, Martes Santo

Hoy, Martes Santo, de la mano de San Juan de Ávila (Audi Filia 72) nos acercamos como un niño llevado de la mano de su padre a ver las procesiones y mira por dónde, nos encontramos a Jesús en una procesión.

No hay cornetas ni tambores. Ni nazarenos ofreciéndonos cera a los críos; sí hay empujones para ver y estar en primera fila: la procesión en realidad es “contemplar a Jesús en el ir y venir de un juez a otro, de Herodes a Pilato”, “de acá para allá”, “esto no es mi problema llevadlo al otro” y así azotado, maltratado, escupido, amarrado a una columna y ahí está mientras otros miran”.

Tú y yo podemos estar quizás entre los que miran a Jesús. ¡Ojalá mientras miramos nos mire! ¡Una sola mirada de fe puede salvar al pecador! Miremos a Jesús buscando su mirada: Es la mejor forma de mirar buscando y buscar mirando.

Hoy, Martes Santo, celebramos la Misa Crismal. Ver a Cristo en el ministerio. Ver en los sacramentos el colirio que nos abra los ojos para ver, el bálsamo que nos cure la dureza, el perfume que permita ir llevando “gratis lo que hemos recibido gratis”: el buen olor de Cristo.