Sábado de “Gracia” para las hermandades cordobesas

Las hermandades y cofradías de la ciudad se han dado cita un año más, en el templo principal de la Diócesis para celebrar el ejercicio del Vía Crucis, adentrándose así en el tiempo de Cuaresma

Las hermandades y cofradías han comenzado a vivir la Cuaresma con una cita ya tradicional en la ciudad, como es la celebración del Vía Crucis en el templo principal de la Diócesis. Una cita que, en esta ocasión, ha sido presidida por la imagen del Santísimo Cristo de Gracia, quien en la actualidad se encuentra celebrando uno de sus años más especiales. Y es que la hermandad del Jueves Santo conmemora el cuarto centenario de la llegada a Córdoba de su titular. De ahí que la Agrupación de hermandades y cofradías de Córdoba decidiera en asamblea elegir esta talla para el Vía Crucis.

Por ello, en la tarde del sábado 17, el Santísimo Cristo de Gracia ha procesionado desde la parroquia de Santa María de Gracia y San Eulogio (Trinitarios) rumbo al templo principal de la Diócesis, acompañada por multitud de cofrades y devotos. Así, en torno a las 19:00 horas, ha hecho su entrada en la Catedral para dar comienzo al rezo del Vía Crucis, tras ser recibida por el delegado diocesano de hermandades y cofradías, Pedro Soldado, así como por todas las cofradías de la ciudad, tanto de gloria como de penitencia, que a su vez, se han encargado de participar en las diversas estaciones del ejercicio que ha sido dirigido por el cofrade Fermín Pérez.

Asimismo, al concluir el rezo del Vía Crucis, Pedro Soldado se ha dirigido a la hermandad del Cristo de Gracia felicitándola por su cuarto centenario y por su participación en este piadoso acto, que como ha señalado el delegado diocesano de hermandades, “sirve cada año para adentrarse en la Cuaresma y prepararse para el camino hacia la Pascua”. “Nos queda un largo camino para la Semana Santa, por lo que tenemos que prepararnos y vivir intensamente esta Cuaresma”, ha instado Soldado, quien también ha pedido la colaboración de todas las hermandades con la Agrupación, “ayudando y colaborando en todo para mayor gloria de Dios, de nuestra Madre Santísima y de todos nosotros”. Y ha culminado pidiendo la bendición y la protección del Santísimo Cristo de Gracia para todos los presentes.

Una vez finalizado el rezo de las Estaciones, la hermandad del Cristo de Gracia ha procesionado hasta el convento de la Encarnación, donde pernoctará para al día siguiente procesionar hacia su sede canónica.