Rezo del Vía Crucis en la Catedral

Las Hermandades de la ciudad han iniciado la Cuaresma con el rezo del Vía Crucis en el templo principal de la Diócesis. En esta ocasión, presidido por la imagen del Cristo de la Misericordia.

A primera hora de la tarde, y a pesar de las inclemencias del tiempo, el Cristo de la Misericordia salía de su sede, la Basílica-parroquia de san Pedro para poner rumbo hacia la Santa Iglesia Catedral. Acompañado en el cortejo por numerosos hermanos de la propia Hermandad, representantes de la Agrupación de Cofradías, hermanos mayores, cofrades y fieles de la ciudad; así como con el Obispo y el Delegado diocesano para las Hermandades, Pedro Soldado, hacía su entrada por la puerta de Santa Catalina pasadas las seis de la tarde. Comenzaba así el rezo del Vía Crucis en el interior del templo principal de la Diócesis.

Cada estación fue leída por el cofrade Fermín Pérez, al tiempo que los fieles rodeaban la Catedral.

Tras el ejercicio, en el Altar Mayor, tomó la palabra el Obispo para agradecer la participación de todos los allí presentes, así como a la Agrupación por haber hecho “lo posible e imposible para venir esta Semana grande a la Catedral”. “Somos testigos de Cristo en el mundo”, manifestó. Igualmente, pidió que en este Año jubilar nos unamos a las intenciones del Santo Padre y recemos por todos los cristianos perseguidos en el mundo.