Reinauguración del templo parroquial San Lorenzo

El pasado día 15 de marzo, más de quinientas personas asistieron a la reinauguración de la iglesia fernandina de San Lorenzo, con una Eucaristía que presidió el Arzobispo Coadjutor de Sevilla y Administrador Apostólico de Córdoba, D. Juan José Asenjo

rehasanlorenzoLos feligreses llenaron la restaurada Iglesia de San Lorenzo en la primera Eucaristía tras más de dos años que ha permanecido cerrada al culto. El proyecto de la reforma del templo ha sido realizado por los Arquitectos Fernando Osorio y Marian Martínez; el Arquitecto técnico Rafael Prados; la Restauradora Ana Infante de la Torre; y el Arqueólogo Pedro Marfil.

En virtud de un acuerdo entre la Junta de Andalucía y la Diócesis, la rehabilitación del templo ha ascendido a 1.437349,30 €. La aportación de la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía ha sido del 35 %, y la del Obispado, junto con CajaSur, del 65 % restante. Las obras han consistido, entre otras, en la limpieza y consolidación estructural, técnica y artística sobre cubiertas, muros y portadas, que han conservado su aspecto medieval exterior e interior, salvo la torre, coronada con su cuerpo renacentista; además de la restauración de unas pinturas murales de la segunda mitad del siglo XIV, ocultas desde el siglo XVIII y aparecidas durante la restauración, que abarcan unos 212 metros cuadrados de la capilla mayor de la parroquia, concretamente en las dos bóvedas de crucería, en los muros y arcadas y en el arco toral; lo que supone la recuperación de un valioso patrimonio y un enclave de gran importancia religiosa y cultural para Córdoba. En relación a su iconografía y simbolismo, se trata de escenas de la Pasión, Muerte y Resurrección de Jesucristo, ubicadas en la parte superior de los muros de la cabecera; un coro de ángeles serafines en los plementos de las bóvedas, acompañados de grandes dragones en las nervaduras; y en los muros inferiores se representan santos y profetas de la Iglesia.

Ceremonia litúrgica

D. Juan José Asenjo comenzó la homilía agradeciendo a todas aquellas personas que han hecho posible esta obra magnífica. Correspondiendo la reinauguración con el tiempo santo de Cuaresma, recordó que “el templo material que hoy abrimos de nuevo al culto es símbolo del templo espiritual que es la Iglesia”, y “nos invita a la renovación, a la conversión, a la restauración de nuestra vida cristiana. Restáuranos, Señor, con tu misericordia a los que estamos hundidos bajo el peso de las culpas. Esta es la oración con la que hemos iniciado esta Eucaristía y ésta debería ser también nuestra petición al Señor a lo largo de esta semana: Restáuranos, Señor, con tu misericordia. Conviértenos a Ti, Señor, Salvador nuestro. Crea en nosotros un corazón nuevo”.

También, pidió al Señor por los fieles de esta parroquia: “Qué Él os conceda ser una comunidad fervorosa y orante, que vive en la cercanías de su Señor, que se preocupa de los pobres con iniciativas concretas y eficaces; que se preocupa de los enfermos y de los que sufren; una comunidad viva, dinámica, participativa, que ama a su Diócesis y a su parroquia, y que se compromete en las diversas tareas eclesiales, la catequesis, la liturgia y las obras de caridad; una comunidad apostólica, dispuesta siempre a dar testimonio de Jesucristo con mucho valor y a dar razón de su fe y de su esperanza”.