Misa de Acción de Gracias en Montilla

El Obispo presidió esta celebración con motivo de la reapertura de la parroquia de Santiago de Montilla.

Misa en Santiago

Don Demetrio Fernández presidió el miércoles 9 de abril, la Misa de Acción de Gracias en la parroquia de Santiago de Montilla, con motivo de su reapertura al culto, tras haber permanecido en obras desde el pasado año.

Lo que en su primera fase fueron unas obras de urgencia debido a las serias filtraciones de agua por el mal estado de la cubierta en una nave lateral llevadas a cabo por el Obispado de Córdoba, ha supuesto finalmente una remodelación integral y la reparación de dos terceras partes de la techumbre del templo mayor montillano, así como otras obras de mejora y acondicionamiento financiadas mediante préstamo asumido por los fieles de la parroquia, sus grupos y hermandades, por un importe de 150.000 euros.

La Fundación Endesa, por convenio con la Conferencia Episcopal Española, ha colaborado en la reforma integral de la instalación eléctrica con una cuarta parte de dicha partida presupuestaria, lo que ha permitido la realización de un proyecto acariciado por varias generaciones: la instalación de una iluminación artística específica que realzara el alto valor del famoso Apostolado del pintor José Garnelo, y otras obras de gran relevancia artística. Por su parte la Asociación “Amigos del Museo Garnelo” ha correspondido realizando la limpieza y restauración de dichos cuadros, que ocupan en la ornamentación de los pilares de la parroquia un lugar preponderante y simbólico.

La Iglesia parroquial de Santiago, levantada sobre lo que se cree pudo ser una mezquita a mediados del siglo XIII, fue consagrada al culto cristiano tras la conquista de la ciudad en el año 1240. En el siglo XVI se transforma con un estilo gótico-mudéjar y se edificaron las actuales capillas, usándose para ello piedra procedente del antiguo castillo, que fue derribado en 1508. En los siglos XVII y XVIII fue de nuevo transformada, adquiriendo un estilo barroco clásico andaluz. Declarada Bien de Interés Cultural (BIC) el 30 de abril de 2001, consta de una superficie delimitada a la planta completa de la iglesia con la torre, la sacristía y el acceso al coro, además de un entorno de protección integrado por las parcelas de la manzana en la que se halla el templo y todos los espacios públicos y parcelas que lo bordean.

Esta Parroquia, que está dentro de la denominada Ruta Avilista, posee grandes testimonios del paso de San Juan de Ávila ejerciendo su ministerio sacerdotal como el Cristo de la Tabla, la casulla con la que predicaba las solemnidades de la Compañía de Jesús y un Cáliz del ajuar eclesiástico de la Capilla del Comendador, usado por el Doctor de la Iglesia Universal; así como la Pila Bautismal donde fue bautizado San Francisco Solano, Apóstol de América.