Los peregrinos a la JMJ de Panamá llegan a La Concepción

La Concepción, localidad perteneciente a David, acoge ya a peregrinos de la diócesis de Córdoba que ayer abandonaron Tárcoles en Costa Rica, una pequeña ciudad a las afueras del norte de la provincia de Puntarenas. Por delante, cuatro días de acogida en familias que dispensaron un cálido recibimiento. Junto a ellos,  celebraron la eucaristía y compartieron los primeros momentos de convivencia

 

 

 

Crónica de Tereza Ruz

El cuarto día fue el de nuestra partida de Costa Rica hacia Panamá. El viaje transcurrió con normalidad, tanto en la frontera de salida del país como en la de entrada a Panamá,el protocolo no se excedió más de lo normal. Llegamos a La Concepción, localidad perteneciente a David. El recibimiento en la parroquia de la Inmaculada Concepción fue inmejorable. Los panameños nos estaban esperando con fuegos artificiales, cantos típicos de la zona y vestimentas propias de sus costumbres.
Celebramos la eucaristía con los feligreses que abarrotaban el templo. La celebración estuvo presidida por Raúl Tinajero. Al término de la misma tuvo lugar el reparto de los peregrinos por familias. Antes de ir cada uno a su casa disfrutamos de un ágape que habían preparado en los salones parroquiales.
Por delante tenemos cuatro días de disfrutar de la diócesis de David, antes de continuar nuestro viaje a Panamá ciudad.

Nuestro tercer día, martes 15 de enero, empezó con la visitas a Tárcoles, una pequeña ciudad a las afueras del norte de la provincia de Puntarenas. Se trata de una ciudad con una población humilde y sencilla dedicada, principalmente, a la pesca. Nos recibieron amablemente en una comunidad y tuvimos la oportunidad de conocer cómo viven en dicha ciudad. Nos enseñaron la cooperativa de pescadores, que nació con la intención de proteger a los pequeños pescadores artesanales de la zona. La eucaristía la tuvimos en la parroquia y, aunque la ofició monseñor Antonio Gómez, predicó nuestro delegado de juventud, Jesús Linares. En dicha celebración conocimos al padre Daniel, delegado de juventud de Puntarenas desde hace ocho años, que nos aseguró que en este tiempo han conseguido que muchos jóvenes se acerquen al Señor, si bien reconoce que les queda mucho por hacer.
La mañana la terminamos visitando el Parque Nacional Carara, caracterizado por la gran cantidad de cocodrilos que habitan en su río Tárcoles. En plena naturaleza costaricense terminamos la jornada con un retiro por grupos siguiendo nuestro itinerario espiritual.

Parar el primer grupo de peregrinos, el domingo 13 de enero comenzó con la visita al complejo museístico de arte colonial más importante de América central. En el siglo XVIII estuvo habitado por los franciscanos y su templo está dedicado a San José. En la actualidad se está construyendo un nuevo templo para asegurar el mantenimiento del primitivo y evitar su deterioro. Durante la visita al complejo se produjo el primer retiro personal en el que se nos propuso ahondar en la Exhortación Apostólica del Papa Francisco Gaudete et Exultate, centrando la atención en vivir una vida con vocación a la santidad.

De ahí fuimos al primer templo que se construyó para Nuestra Señora de la Limpia Concepción del Rescate de Ujarrás. Se trata de una edificación del siglo XVI que fue abandonada en 1830, momento en el que la imagen de la virgen es trasladada a una parroquia en la ciudad de Paraíso. La virgen recibe este nombre debido a que ante la invasión de los puestos, con el pirata Morgan, los habitantes piden a la virgen que éstos no lleguen a Costa Rica y deciden enfrentarse a ellos. Cuenta la leyenda que los piratas abortaron le decisión de entrar en Costa Rica después de ver una imagen de la virgen sobre una nube.

Visita al lugar del milagro

En la actualidad la parroquia en la que se encuentra la imagen recibe su nombre y el de Juan Pablo II, ya que fue aquí donde se demostró el milagro que llevó al Sumo Pontífice a los altares. Se trata de la historia de una mujer enferma terminal que pidió, la noche de la beatificación de Juan Pablo II, que le dieran la oportunidad de ver ese momento de beatificación. Quedó la mujer dormida y al despertar su enfermedad había desaparecido. Es el milagro que aceptó Roma para la canonización.

Tras la comida, por la tarde tuvimos la oportunidad de visitar el centro religioso más importante de Costa Rica, la basílica de los Ángeles, dónde monseñor Antonio Gómez celebro la eucaristía. Esta basílica recibe a diario cientos de visitas ya que los costarriqueños le tienen mucha devoción a la virgen. Su fiesta principal se celebra el 2 de agosto, festividad de la Virgen de los Ángeles, con una romería a la que acuden más de dos millones de personas llegadas de todo el país. La jornada terminó con una cena preparado por los voluntarios de los días en la diócesis de la JMJ, dónde disfrutamos de platos típicos de la zona así como de una exhibición de bailes regionales.

La mañana del lunes, 14 de enero, comenzó con la eucaristía, oficiada por monseñor Antonio Gómez, en la Catedral Metropolitana de San José, capital de Costa Rica. El proyecto original del templo es del arquitecto español José Quirce y es de estilo neoclásico. Se trata de la archidiócesis más importante del país.

A continuación visitamos el Teatro Nacional, situado en la Plaza Juan Mora Fernández, quien fuera el primer jefe de estado de Costa Rica. Fue el encargado de hacer la primera imprenta del país, así como de la creación de primer periódico, además de ser el encargado de promocionar por primera vez las exportaciones de café. El Teatro Nacional es la obra artística y arquitectónica más importante de Costa Rica.Seguidamente tuvimos la oportunidad de visitar el Museo del Oro, creado para guardar todo el oro precolombino del país. Tras la comida, nos trasladamos a nuestro siguientete destino, Jaco, donde estaremos un par de días antes de viajar a Panamá.