Primera jornada del ciclo sobre educación organizado por la Fundación Santos Mártires

El Obispo de Córdoba y Emilio Calatayud debaten sobre la crisis de valores en la educación.

Primera jornada de la Fundación Santos Mártires

Don Demetrio Fernández defendió ayer la necesidad de hablar de Dios en la educación de los niños y adolescentes, así como la exigencia de que se le devuelva al profesor toda su autoridad sobre los alumnos. Lo hizo durante la jornada organizada por la Fundación Santos Mártires, bajo el título Reflexiones sobre la educación: crisis de valores, que se está celebrando desde ayer y hasta el próximo día 14 en el Palacio Episcopal.

En este primer día, estuvieron en la mesa junto al Obispo, el juez de menores de Granada, Emilio Calatayud, y el director de ABC en Córdoba, Francisco J. Poyato -encargado de moderar el acto-.

El debate fue iniciado por don Demetrio Fernández quien consideró que había tres necesidades especialmente urgente que combatir en la educación: el intento de arrancar a Dios del corazón de los niños y los jóvenes, el desánimo ante la posibilidad de encontrar la verdad y la necesidad de educar en el amor verdadero y en el amor humano. Y al hilo de esto, recordó que en la educación pública, "el 80 por ciento de los escolares optan por la religión católica".

Por su parte, Emilio Calatayud comenzó desvelando el enorme cambio que se había producido en la sociedad en los últimos 16 años, en los que "los niños de ahora no tienen deberes, sino sólo derechos". En este sentido, defendió que se vuelva a incluir en el artículo 154 del Código Civil la posibilidad de que los padres puedan corregir a sus hijos de forma moderada. Igualmente, pidió un pacto nacional por el menor, en el que se unifiquen criterios para considerar a alguien menor.