Primer día de la JMJ

Los jóvenes de la Diócesis de Códoba participaron en la Misa de entrga de las reliquias de San Juan de Ávila, en la Catedral Castrense y en la Misa de apertura de la JMJ, en Cibeles.

El día 15 de agosto miles de jóvenes cordobeses partieron rumbo a Madrid para participar en la Jornada Mundial de la Juventud.

Al día siguiente, tras el rezo de laudes los jóvenes de la Diócesis de Córdoba que están alojados en Leganés, asistieron en la Catedral Castrense a una celebración en torno a San Juan de Ávila en la que el Obispo de Córdoba, Mons. Demetrio Fernández entregó las reliquias del santo para que acompañen a los jóvenes durante estos días.
Tambien se habilito un stand donde se presentaba la espiritualidad de San Juan de Ávila. En la Catedral los jóvenes conocieron la vida del santo, un joven inquieto en la búsqueda de Dios en su historia. Los asistentes estaban en un clima de recojimiento y silencio.

El arca con la reliquias del Santo maestro, copatrono de la JMJ llegó a Madrid tras pasar la noche en Oropesa (Toledo) donde fue custodiado por las Hermanas de la Fraternidad Reparadora.
Mons. Demetrio Fernández alentó a los jóvenes a vivir una experiencia intensa con Jesucristo en estas jornadas y también les invitó a imitar a San Juan de Ávila en su valentía de dejarlo todo por Cristo y a vivir el Evangelio en serio.

Por la tarde se inauguró oficialmente la Jornada Mundial de la Juventud con una Misa en la plaza de Cibeles presidida por El cardenal arzobispo de Madrid Antonio María Rouco Varela, acompañado por 580 obispos y más de 2.500 sacerdotes.

El Cardenal Rouco se dirigió a la multitud de jóvenes con estas palabras: “Cristo es el que os busca y sale al encuentro”. Así daba comienzo la JMJ con una magnífica bienvenida a los jóvenes de todas las nacionalidades.

En esta vigésimo sexta edición de las JMJ la Eucaristía fue un homenaje al beato Papa Juan Pablo II, precursor de estas jornadas. Frente al ambón se colocó una reliquia suya.

El Cardenal recordó algunas de sus palabras pronunciadas en el encuentro en Santiago de Compostela: “Es Dios quien nos busca. Él sale al encuentro”. Precisamente uno de los momentos más emotivos ha tenido lugar al nombrar por primera vez a Juan Pablo II. “Las Jornadas Mundiales de la Juventud, con su larga trayectoria de más de un cuarto de siglo, son inseparables del Beato. Os estoy hablando del inolvidable, venerado y querido Juan Pablo II. ¡El Papa de los jóvenes!”, ha manifestado el cardenal Rouco para quien Woytila “fue un valiente de Cristo, nada pudo apartarle de su amor”.

Asimismo, hizo hincapié en los nuevos problemas a los que se enfrenta la juventud: “La globalización, las nuevas tecnologías, la crisis económica os condicionan para bien y, en muchas ocasiones, para mal. Por ello ha propuesto a la juventud, “encontrar al Señor por la única vía que se ha demostrado espiritualmente eficaz: la del peregrino humilde y sencillo que busca el rostro de Jesús”. Al final de sus palabras encomendó esta JMJ a los patronos de la misma, entre ellos nuestro san Juan de Ávila, próximo doctor de la Iglesia.

Los jóvenes han respondido entusiasmadamente ante la JMJ, una nueva generación, la del Benedicto XVI que acude muchos por primera vez para encontrarse con Jesucristo y bajo el lema de este año “Arraigados y edificados en Cristo, firmes en la fe”.

 
Homilía de Mons. Rouco VArela en la Misa inaugural de la JMJ