Preparada para su bendición la imagen del Beato Juan Pablo II

El 19 de febrero fue presentada en Lucena esta obra del imaginero lucentino Francisco Javier López del Espino.

A continuación, adjuntamos la crónica realizada por el Obispo de Córdoba acerca del acto:

Para ir a Misa a San Pedro en el Vaticano hay que madrugar, porque hay que estar a las 7:30, pasar los controles, revestirse y situarse para comenzar puntualmente a las 8. Más todavía un miércoles en que, a causa de la audiencia general, el tráfico es especialmente lento y las colas son inmensas para acceder al Vaticano. A pesar de todo, hasta los niños tenían los ojos bien abiertos. No querían perderse nada de la grandiosidad de esta jornada tan llena.

A las 8, junto al sepulcro del beato Juan Pablo II, comenzábamos la Eucaristía un buen grupo de lucentinos, venidos a Roma para la ocasión, presididos por el obispo de Córdoba, Mons. Demetrio Fernández y concelebrada por el arzobispo de Sevilla, D. Juan José, el obispo de Bilbao, D. Mario, y varios sacerdotes cordobeses, entre ellos el párroco de Santo Domingo de Lucena, D. Nicolás, consiliario de la archicofradía.

Han sido momento de intensa devoción, palpando muy de cerca la presencia y la intercesión del beato Juan Pablo II, cuya imagen, encargada por la Archicofradía de Ntro. Padre Jesús Nazareno de Lucena y esculpida por el imaginero lucentino Francisco Javier López del Espino, ha sido presentada al Papa Francisco para su bendición en la audiencia general. La jornada de ayer fue de colocación de la imagen dentro de los muros vaticanos, después de viajar desde Lucena en una camioneta apropiada durante tres jornadas de viaje. Esta mañana estaba colocada en el sagrato de la Basílica, llamando la atención de todos por su belleza y realismo.

El Papa Francisco, después de saludar al obispo de Córdoba, ha saludado a D. Nicolás, párroco de Santo Domingo, y al hermano mayor de la Archicofradía y al imaginero, departiendo sin prisas acerca de la imagen que portábamos y transmitiendo para las Carmelitas Descalzas de Lucena un saludo afectuoso. Cuando nos hemos acercado a la imagen para bendecirla, el Papa ha dicho espontáneamente: ¡”Qué bonita”! y la ha bendecido tocándola.

Cuando la hemos retirado para cargarla de nuevo en la camioneta, los empleados vaticanos quedaban admirados de esta bella imagen, que nos hace cercana a todos la presencia del querido beato Juan Pablo II, que pronto será canonizado y que contará en Lucena con uno de los primeros altares del mundo en su honor, en la “nueva” iglesia de San Pedro de Verona. Este viejo templo, que de sus ruinas ha sido bellamente restaurado por la Archicofradía con la ayuda del obispado, será consagrado el próximo 15 de marzo por el obispo de Córdoba con la asistencia del arzobispo de Sevilla y del obispo de Bilbao. Lucena recibirá un torrente de gracia por la intercesión de este gran Papa santo, que ha suscitado tanto atractivo por medio de esta imagen.

Ha sido una jornada festiva para todos los participantes. Hemos visto de cerca al Sucesor de Pedro, el Papa Francisco, que nos ha pedido que recemos por él y hemos gozado y sentido de cerca la intercesión del beato Juan Pablo II, que nos invita a todos a recorrer los caminos de la santidad.