“Para un cofrade la luz de su vida es Jesucristo”

Con estas palabras el Obispo de Córdoba, Mons. Demetrio Fernández, invitaba a los cientos de jóvenes cofrades reunidos en el Palacio Episcopal, a disfrutar y a vivir este V Encuentro Nacional de Jóvenes Cofrades. Un Encuentro que lleva como lema “Sé la luz que mueva al mundo”

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El Palacio Episcopal acogía esta tarde a cientos de jóvenes cofrades procedentes de 27 delegaciones de toda España y reunidos en torno al V Encuentro Nacional de Jóvenes Cofrades que se celebra este fin de semana en nuestra ciudad. Córdoba recogía así el testigo, de Palencia, en el símbolo de un candelero, para ser la sede de este encuentro.

En su intervención, el Obispo de Córdoba, Monseñor Demetrio Fernández, dio la bienvenida a todos los jóvenes y les deseó que se sintieran bien acogidos en la ciudad. A continuación hizo referencia al lema del Encuentro: “Sé la luz que mueva al mundo”, afirmando que la luz “nos viene de Jesucristo, es Jesucristo el que dice yo soy la luz del mundo, el que me sigue no camina en tinieblas, sino que tendrá la luz de la vida. Y es el propio Jesús el que dice a todo el que quiere seguirle, vosotros sois la luz del mundo” Y continuó diciendo: “Algunas veces he escuchado que la religión es un reducto del pasado, que no va con las siguientes generaciones de jóvenes, y yo pienso para mis adentros, quien dice eso no ha estado en Córdoba nunca, porque yo he visto en Córdoba muchísimos jóvenes, miles y miles de jóvenes, participar en la vida de la Iglesia”.

Asimismo, aludió a los miles de jóvenes que en Córdoba participan en las Hermandades y Cofradías y que “contagian esa energía propia de la juventud y reciben también el testigo y el testimonio de los mayores que viven con hondura esta devoción a sus respectivos titulares”. Finalmente, deseó a los presentes que este Encuentro sirva como “un momento de alegría en la fe” y terminó invitando a los cofrades a participar del sacramento de la penitencia y de la eucaristía: “Un cofrade confiesa con frecuencia y comulga con más frecuencia todavía porque para él la luz de su vida es Jesucristo”.

Además de la intervención de las distintas autoridades presentes, del Presidente de la Agrupación de Hermandades y Cofradías de Córdoba, Francisco Gómez Sanmiguel; y del testimonio de varios jóvenes cofrades, sin duda, otro de los puntos culminantes del acto fue la ponencia del cofrade Antonio Varo, autor de “El cirio solitario”, sobre la historia de la juventud cofrade. Antonio Varó rememoró sus inicios en la infancia como cofrade he hizo una llamada a los jóvenes a no abandonar las Cofradías cuando lleguen a la edad de madurez. Para Antonio Varo “un cofrade no es ni más ni menos que un cristiano plenamente consciente de su condición de católico que acepta la fe y la moral de la Iglesia y decide vivirlas en la comunidad de una Cofradía” y destacaba como tres fines: el culto a las imágenes dentro de la liturgia, la formación y el ejercicio de la caridad.