Ordenación Episcopal de D. Mario Iceta Gavicagogeascoa

D. Mario Iceta recibió la ordenación episcopal en la Catedral de Santiago de la capital vizcaína. La ceremonia fue presidida por el Obispo de Bilbao, D. Ricardo Blázquez, junto al que concelebraron numerosos obispos, entre ellos D. Juan José Asenjo.

ordemarioLa Catedral de Santiago acogió a los fieles que quisieron acompañar al nuevo Obispo Auxiliar de Bilbao y titular de Álava en su ordenación episcopal el pasado día 12 de abril. Desde Córdoba asistieron más de un centenar de personas entre las que se contaban miembros del Consejo Episcopal y de la Curia cordobesa, los alumnos de los Seminarios diocesanos mayor “San Pelagio” y “Redemptoris Mater” y numerosos cordobeses que se desplazaron a Bilbao por este motivo.

Durante la homilía, D. Ricardo Blázquez se dirigió a su nuevo Auxiliar afirmando que “Jesús, que es el Supremo Pastor, nos ha llamado a apacentar a su nombre a su rebaño y a cuidar la iglesia local de Bilbao. El mejor sentido que podemos dar a nuestra vida es entregarla al Señor para que la convierta en generoso servicio a los demás y en pan que se parte y se reparte multiplicado en sus manos”.
La ceremonia de ordenación comenzó con la invocación al Espíritu Santo. Tras la presentación del ordenando, realizada por Gaspar Bustos, Delegado del Clero de la diócesis de Córdoba y Ángel María Unzueta, Vicario General de Bilbao, se procedió a la lectura del mandato apostólico por el que se pedía la ordenación como auxiliar de Bilbao y al interrogatorio a D. Mario Iceta. Tras la súplica litánica, el Obispo de Bilbao y los obispos concelebrantes impusieron las manos a D. Mario Iceta, entregando, de este modo, el ministerio apostólico. A este gesto siguieron la imposición del libro de los Evangelios sobre la cabeza del ordenando y la oración de ordenación.

Los ritos complementarios: unción con el crisma, entrega de los Evangelios, del anillo, la mitra y el báculo precedieron a la recepción en el Orden episcopal, desde ese momento, D. Mario se convertía en el Obispo más joven de España.

Al concluir la celebración, D. Mario Iceta dirigió unas palabras de agradecimiento al Señor y a los presentes. En ellas se dirigió a los sacerdotes vizcaínos con estas palabras: “Pedí un consejo: un obispo, qué podía hacer, qué debía hacer con los sacerdotes, cuál era el consejo que me daban para mi trato con los sacerdotes y me dijeron “quiéreles siempre de modo infinito”. Y yo os aseguro que así lo quiero hacer. Con todos, de modo infinito, a todos”.

Asimismo, tras agradecer la presencia de sus familiares, amigos y representantes del gobierno, se centró en los fieles congregados de los que afirmó que “Vosotros sois el objeto, el cuidado de los Obispos, servir a los laicos, ayudarles a crecer en fe, en amor, en santidad, en testimonio. Quiero hacer realidad con vosotros el lema escogido, servidor de todos, “omnium servus”; que podáis encontrar mi casa y mi corazón siempre abierto, disponible, acogedor”.

Entre las muestras de cariño recibidas por D. Mario, el Colegio de Médicos de Córdoba envió una carta de felicitación a su antiguo compañero de profesión que le fue entragada por el Director del Secretariado diocesano de Pastoral de la Salud.