“Nuestros hijos siempre han visto que Dios es el centro de nuestras vidas”

José Antonio Bermúdez y M. del Castillo Benitez son una familia de Priego de Córdoba padres de dos hijos, vinculados a las parroquias de la localidad Santísima Trinidad y María Inmaculada y La Asunción

¿Cuáles son los pilares de vuestra convivencia familiar?

El pilar fundamental es Dios, Él siempre ha estado y está muy presente en nuestras vidas.  No hubiéramos superado los casi 29 años de matrimonio y los 7 de noviazgo si Dios no hubiese estado muy presente entre nosotros.

Los pilares de nuestra convivencia son el amor y el respeto entre nosotros; el querer mantener la fidelidad a la llamada que Dios nos ha hecho a la vocación del matrimonio. Dios es quien sostiene vivo nuestro proyecto de vida juntos, nuestro compromiso matrimonial para toda la vida.

Los hijos también son un pilar,  pero  decidir y querer compartir la vida en toda su plenitud  alegrías, penas,  sufrimientos, proyectos, éxitos,  dificultades… que  ya no son ni tuyas ni mías sino de los dos. Es decir, no existen problemas de José Antonio o de Casti sino del matrimonio, es algo de NOSOTROS; esto ha sido un pilar fundamental que nos ha unido mucho.

¿Qué resulta más complicado en la educación de los hijos en este momento social?

Vivimos en una sociedad donde educar en valores es complicado y mucho más difícil educar en valores cristianos. Es cierto que la mayoría de los padres queremos educar en valores a nuestros hijos, pero sí ocurre que muchas veces tiene un coste añadido para ellos, ya que son mirados como raritos o aislados por algunos compañeros. Sin embargo, merece la pena educar a los hijos en valores, pues he podido comprobar en mis hijos que es una herramienta que les ayuda a lo largo de toda su vida.

¿Qué instrumentos tiene la familia de hoy para manifestarse cristiana?

La familia cristiana de hoy tiene pocos instrumentos donde manifestarse ya que los diversos modelos de familia que se imponen en la sociedad actual pretenden relegarla a un modelo obsoleto y desfasado.

Nos corresponde a nosotros defender el modelo de familia cristiana por medio de nuestro testimonio de vida, sin miedos en cualquier sitio donde estemos.

La transmisión de la fe a los hijos es un reto para todos, ¿cómo lo hacéis vosotros?

Desde pequeños nuestros hijos han visto como Dios era el centro de nuestras vidas, hemos rezado con ellos, participamos de los sacramentos, los llevábamos a la catequesis, campamentos… y les hemos hablado de lo que Dios era para nosotros. Compartimos nuestra vida con ellos pues no contemplamos nuestra vida familiar a parte de Dios y la Iglesia.

Dependiendo de la edad que tenían hemos ido dándole libertad para que ellos escogieran libremente seguir comprometidos en la fe y de qué manera.

¿Cuál es vuestra parroquia?, habladnos de vuestra vida en comunidad.

Cuando nos casamos nuestra parroquia era Santísima Trinidad y María Inmaculada de Priego de Córdoba. Hemos participado siempre de actividades y cultos de la parroquia: eucaristías, catequesis, convivencias, retiros, viajes etc.

Uno de nosotros es Misionera de la Esperanza y hace unos cinco años surgió la necesidad de catequistas en una aldea llamada Lagunillas, que depende de la Parroquia de la Asunción de Priego. Por este motivo también participamos de las actividades de esta parroquia.

¿Cómo imagináis la Iglesia del futuro?

Somos optimistas. Dios no abandona a su Iglesia. Pensamos que será más auténtica, más viva, más comprometida. Hoy la Iglesia está perseguida en el mundo, y es cuando más encontramos testimonios vivos de cristianos. Un buen ejemplo de ello son los cristianos perseguidos que a pesar de las guerras y conflictos permanecen firmes en la fe.

Los cristianos tenemos por delante una gran responsabilidad. El mundo necesita familias comprometidas que eduquen en el Evangelio a sus hijos y ser reflejo de vivir la alegría de ser cristianos para el mundo. Dios seguirá llamándonos para llevar su mensaje de Esperanza y de Salvación a toda la humanidad.

 

Estas otras preguntas son para hacer un retrato de la familia:

Fecha y lugar del matrimonio: 30 de Junio de 1991 en Carcabuey porque de allí era la novia, aunque nos vinimos a vivir a Priego desde el primer momento.

Número de hijos y edades: 2 hijos de 27 y 25 años.

Un momento de vuestra historia familiar: Sin duda el nacimiento de nuestros hijos.

Una actividad que comparte la familia en su tiempo libre: Tenemos más de una, salir a pasear y comer juntos, ir a misa, ir a visitar a la familia de fuera…

Qué cosas no dejáis de hacer juntos cada día: Ahora durante el confinamiento hacemos muchas cosas juntos, las comidas, rezar, participar de la Eucaristía, contar alguna historia graciosa, hacer videollamadas a los familiares de fuera…

Qué lugar ocupan los abuelos en casa: Ahora ya no están con nosotros; fallecieron hace unos años pero los seguimos recordando muchísimo. Casi todos los días nos acordamos de anécdotas vividas con ellos, especialmente en su cumpleaños, santo y aniversario de su fallecimiento. Rezamos por ellos y los seguimos manteniendo presentes. Cuando vivían ocupaban un lugar especial; los hemos cuidado y querido mucho.

¿Rezáis por algún sacerdote?: Si, tenemos adjudicado un sacerdote de la Diócesis para rezar por él, además de pedir por los que conocemos y queremos.