“Nuestra ayuda es un ejemplo de evangelización”

Jóvenes de Santa Teresa se ponen al servicio de sus vecinos para ayudarlos con los recados diarios

Fernando Rivera es un joven de veintidós años perteneciente a la parroquia de Santa Teresa, que junto con su hermana Mercedes y su amiga Alicia Auquilla se pusieron a disposición de los vecinos de Ciudad Jardín desde antes incluso de que las autoridades decretaran el servicio de alarma.

El joven estudiante de Ingeniería Industrial propuso a su grupo de la parroquia ponerse en marcha para ayudar a los vecinos de Vista Alegre, Ciudad Jardín y San Basilio que no tuvieran posibilidad de salir de casa y que además fueran de alto riesgo en lo que a contagio se refiere.

Antes de que las autoridades decretaran el Estado de Alarma ellos ya habían pegado carteles por la zona, sobre todo en farmacias y supermercados, con sus teléfonos para que todo el que lo necesitara se pusiera en contacto con ellos. Pocos días después empezaron a llegar las primeras llamadas, por el momento atienden a siete vecinos. Principalmente les hacen recados cotidianos, compras en supermercados y sobre todo retirada de medicamentos en farmacias, al ser personas mayores que en su mayoría tienen patologías que precisan medicación. No obstante, Fernando reconoce que la confianza se la están ganando poco a poco, que al principio los vecinos son reticentes y les da miedo, pero no tienen más remedio que adaptarse a la situación.

El principal objetivo de esta iniciativa es ayudar a quien lo necesita, siempre manteniendo la distancia recomendada y usando guantes para evitar cualquier posibilidad de contagio. Fernando ha asegurado que “le da rabia no poder ayudar” y ver cómo otras personas atienden necesidades importantes, de ahí que surgiera esta idea. Tanto su hermana, Mercedes, como su amiga Alicia, no dudaron en apoyarlo y los tres se reparten los recados en función de la disponibilidad de cada uno, ya que los tres están estudiando.

Por otro lado, reconoce que es “un ejemplo de evangelización”, de ponerse al servicio de los demás y de transmitir al grupo joven de la parroquia de Santa Teresa el mensaje de “servicio a la Iglesia”. Fernando espera que esos jóvenes empiecen a tener “ejemplos” donde refrendar su fe y que toda esta situación les sirva como modelo de acción de la Iglesia y aprendizaje.