NTRA. SRA. DE VILLAVICIOSA

Reseña a cargo del párroco de San José, Mariano Martín de San Felix Ferrari.

Del día 31 de agosto al 8 de Septiembre, el pueblo de Villaviciosa de Córdoba, celebró la novena en honor a Nuestra Señora de Villaviciosa.

La relación de los hechos, de esta secular devoción, provinieron de archivos históricos y consultas a mayores, realizadas por un sacerdote secretario de don Francisco de Pacheco, Obispo de Córdoba, el presbítero Dr. Juan Páez de Valenzuela (1575-1639) -“Sólo pretendo -escribía-, que la verdad de esta tradición, visto las bulas… archivos de la Casa y Hermandad… y hablando… a los hombres más antiguos que tiene esta tierra… lo que oyeron a sus pasados, concordando el hecho… quede eternizada para siempre… ”

Narra el historiador el encuentro casual de la imagen bajo tierra, en Vila Viçosa del Alentejo portugués -“…una concavidad debaxo de la tierra, de la cual salían… resplandores grandes de luz, con mucha fragancia de suavísimo olor”. Cuenta las vicisitudes de idas y venidas, de la región lusitana a la zona de monte cordobés, la condena a muerte del pastor, por traerse el portento, y su liberación por la Virgen, hasta su establecimiento en nuestra tierra.

Describe con gracia el lugar donde se asienta la imagen, hoy el remanso de Villaviciosa, en las ocultas Gamonosas de la sierra Morena cordobesa -“…una pequeña nava… le corona en contorno unos muy altos y enriscados… fragosos, y monstruosos ellos, y ella libre de aspereza, si muy rica de árboles silvestres… Sitio ameno si no grande, tan defendido de los aires… y de verano tan fresco…”. Y refiere la hornacina donde la Virgen primero agracia entre nosotros y la música y el baile con que el pastor la contenta -“…y en un copado, si grandioso y frondoso Alcornoque, en cuyo tronco había un hueco y concavidad muy capaz, puso Hernando la preciosa reliquia” y -“…comenzó a festejarla bailando y... cantando con un Rabel que traía…” y menciona la construcción de su ermita.

No calla los continuos signos de la Señora (testimonios frecuentes que no cesan, aun hoy, en su ermita del pueblo) -“…mi intento no es tratar de milagros… por ser casi infinitos -dice-… lo son las personas que hoy viven testigos de ellos”. Describe su influencia en el paraje serrano -“…y la tierra sentía nuevo ser, nuevo aliento y nueva vida… paz con sosiego y un nuevo Cielo…”, y refiere las mejoras climatológicas, la abundancia de las cosechas y la inmunidad de contagios de los pobladores de las aldeas inmediatas.

Todo extendió el entusiasmo, llegando hasta Córdoba, quién reseña en tinta, en sus archivos de 1479, la existencia de una cofradía en honor de la Señora y a partir de 1492, la intervención creciente del cabildo catedralicio, en su devoción y patronazgo. En los siglos XVI y XVII, 22 veces es traída a Córdoba, desde el Santuario en el monte y puesta generalmente en la capilla mayor, protagonizándose su edad de oro y celebrándose multitud de fiestas y procesiones en su honor, con motivo de públicas calamidades y graves necesidades. Definitivamente, en 1698 fue entronizada en nuestra Santa Iglesia Catedral, desde donde preside, actualmente en el altar mayor.

En estos nueve días, oficiaron en la apacible altura de Villaviciosa, ante la réplica de 1763, D. José Nevado SJ, sacerdote natural del pueblo, misionero en Ecuador, D. Manuel Pérez Moya y D. Marcelino Priego, ex párrocos de esta localidad, D. Miguel Castillejo, el actual Párroco D. Mariano de San Félix y en su séptimo día, presidió D. Demetrio Fernández, con la participación del Orfeón de CajaSur, quien se refirió a -“La alegría de estar en gracia de Dios…” y exhortó a los fieles -“…alegraos por tener una madre…” y pidió a la Virgen: -“…que Tú estés presente en los hogares, para que no les falte la alegría”.

Se culminó el novenario, con la procesión de la Virgen por las calles del pueblo, los fuegos de artificios y un castillo de luces a la entrada de la Serrana en su ermita y con la Eucaristía solemne, presidida por D. Jesús Perea, Vicario de la Sierra.

Y al domingo siguiente a la fiesta, se acercaron a la Catedral los villaviciosanos, la antigua Hermandad de la Virgen de Córdoba y el Colegio Oficial de Enfermería de Córdoba, cuyo patronazgo estrena, y los representantes de los ayuntamientos de Villaviciosa y Córdoba, siguiendo una antigua costumbre, para asistir a la misa, que celebró D. Demetrio, ante la presencia de su andariega Patrona.