“Nosotros colaboramos con las familias en la educación de sus hijos pero también colaboramos con Dios”

Nos encontramos en pleno proceso de escolarización y los centros de la Fundación Diocesana de Enseñanza “Santos Mártires de Córdoba” cuentan con un amplio abanico de centros que abarcan desde la educación infantil, primaria, secundaria, bachillerato y formación profesional. En total 8 centros con capacidad para más de 4000 alumnos cuya misión es la de acompañar a las familias en todas las etapas de la educación de sus hijos. Una misión y un compromiso que María Carbonell, directora de la Fundación, define al estilo de los valores del evangelio, atendiendo a los talentos que Dios da a cada persona.

P. ¿Cómo ha ido el proceso de escolarización?

R. Desde la Fundación se ofertan 275 plazas para infantil y así como hay centros que tradicionalmente tienen muchas más demanda que oferta, hay sin embargo centros como el de Jesús Nazareno que tienen capacidad. Y familias que no tengan ningún punto pero que quieran un modelo educativo diocesano que sepan que tienen a su disposición este colegio. Transmitir tranquilidad a las familias e insistir en que el modelo educativo es igual en todos nuestros centros.

P. ¿Cuál es el modelo educativo de la Fundación?

R. Es sobretodo, al estilo de los valores del evangelio, por tanto centrado en la persona. Nosotros construimos en base a los talentos que él ha recibido y sobre eso vamos desarrollando su personalidad, sus capacidades y socialmente que tenga una mente abierta. Es un modelo inclusivo, todos los niños de todas las familias son válidos para nosotros, no nos quedamos con los buenos o con los que tienen más necesidades. Sabemos atender tanto a los niños con altas capacidades como a los niños con necesidades especiales. De hecho, tenemos tres aulas de educación especial, dos en San Acisclo y una en La Inmaculada que están llenas, pero es un modelo super integral. Además, ahora con la nueva ley educativa, por primera vez los centros que tienen este tipo de ideario pueden atender a las personas, ya no solamente se evalúan contenidos sino competencias, ya no sólo es saber hacer y saber ser sino todo lo demás: lo que son hábitos, la voluntad, el desarrollo, la implicación, el compromiso con los demás…todo eso son como palancas que cuando tú tienes un modelo educativo propio puedes activar para desarrollar emoción en el niño e implicarlo en su propio aprendizaje. De tal manera que el eje entre enseñar y aprender está, porque existe la capacidad de emocionar para implicar al niño en su propio desarrollo. Por primera vez, nos viene una ley educativa que a nosotros lo que era antes un reto es ahora una oportunidad. Entonces los colegios de la Fundación hemos hecho toda una innovación tecnológica y de los procesos de calidad y un trabajo por parte de los docentes enorme para que eso sea una realidad.

Nuestro modelo es inclusivo, como nos dice el Papa Francisco no se puede descartar a nadie. La dignidad de la persona está en que son hijos de Dios, no en que sea listo, tonto, niño o niña, nosotros no discriminamos, no segregamos, al revés, nos centramos en la persona.

P. ¿Cómo se trabajan estos aspectos también con las familias?

R. Queremos echarles una mano y colaborar con ellos en la educación de sus hijos. Entonces es un modelo integral donde todos los docentes a través de la tecnología y de la plataforma educativa tienen toda la información sobre cómo está el niño, cómo cooperar de tal manera que podamos hacer siempre planos inclinados y al que tenga muchas capacidades apuntar para que llegue muy alto y al que tenga menos capacidades para que no se atasque y no se ofusque. Es decir, dentro de una misma clase nosotros por la coordinación horizontal entre docentes y la coordinación vertical a nivel de departamentos hacemos casi casi trajes a medida para nuestros chicos. Además esta plataforma educativa también está en cognición con los padres porque a través del móvil ellos puedan ir chequeando cómo va su hijo, qué actitud ha tenido, cómo se va desarrollando. Y todo es centrado en la persona. Lo importante no son sólo los contenidos sino que lo importante es el desarrollo del niño en sus cuatro dimensiones, la académica, la espiritual, la social, y de comunidad. El modelo educativo de la Fundación es un modelo de comunidad educativa.

P. ¿Cuáles son los aspectos más valorados por los padres?

R. Lo primero es que la mayoría de los niños son felices. Por ejemplo en infantil con el método “la magia de aprender” los niños se lo pasan fenomenal. Y con lo que aparentemente parece que están jugando, las maestras están desarrollando su capacidad de aprendizaje y desarrollando esa emoción para generar una actitud proactiva y además lo que están es aprendiendo cómo aprende el niño. Eso es valiosísimo para los profesores de primaria y de secundaria. Nosotros tenemos tutorías verticales que además las vamos trasmitiendo de una etapa a la siguiente. Con lo cual el cómo el niño disfruta y aprende no se pierde, y eso es valiosísimo.

Intentamos trasmitir los valores de la dignidad de la persona, cuando una familia es católica y coincide totalmente con el ideario de nuestros colegios entonces es muy coherente la formación que se da en casa con la formación que se da en el colegio y hay otras veces que no lo son, que son de otra religión, o han perdido la fe o no son practicantes pero da igual porque quién no quiere que se le respete su dignidad y se le hable del bien común…entonces esas familias los aspectos más de pastoral a lo mejor lo ven como un efecto de cultura porque  nosotros sí que es cierto que presentamos a Cristo que es lo que nos mueve pero hacemos una presentación no obligamos a nada. Nosotros no vamos adoctrinando a los chicos ni mucho menos, nosotros se lo presentamos pero así como respetamos la dignidad respetamos la libertad.

P. ¿Qué se le pide a los profesores de la Fundación?

R. Sobre todo su compromiso. Si algo tiene de valioso los colegios de la Fundación además de los niños, son sobre todo sus claustros y su personal del pas. Solamente puedes transmitir agradecimiento, esa capacidad de trabajo, ese compromiso con los valores, con los niños, y con las familias es que no hay ningún centro que tenga esos docentes que tenemos con nosotros. Hay muchos que les cuesta la innovación tecnológica y piden ayuda a sus compañeros, y trabajan mucho por comisiones interescolares, su capacidad de trabajo y su entrega es lo mejor.

P. ¿Por qué eligen los padres los colegios de la Fundación por encima de otras ofertas educativas?

R. Fundamentalmente porque nosotros tenemos clarísimo que colaboramos con ellos en la educación de sus hijos pero también tenemos clarísimo que colaboramos con Dios en la educación de esos niños. Entonces el docente lo que hace es coser su vida con los alumnos pero si la familia no lo entiende por lo menos tiene el sosiego de que es parte de su trabajo y de su compromiso con Dios. Entonces las cosas se viven a muy largo plazo, se sabe que estamos construyendo personas y que la persona no es por ejemplo las matemáticas de primero de primaria… sino que ese sentido sobrenatural que se vive en nuestros centros es fundamentalmente lo diferencial. Y además esto hace que todos los profesionales que trabajan en nuestros centros no vean problemas sino oportunidades.

P. ¿Por qué se establece este enfrentamiento siempre entre la escuela pública y concertada?

R. Porque ha cambiado el modelo. Antes era un modelo donde había muchísimas demanda, había una alta natalidad, y además no había tantas ofertas. Ahora la oferta está consolidada pero la natalidad va descendiendo año tras año. De hecho, en la ciudad son 150 alumnos menos, pero sobre todo un estilo de vida que ha cambiado. Entonces esto está dejando mucha capacidad ociosa. Cuando las clases están vacías entonces hay que recortar y esto es lo que condiciona el enfrentamiento. A nosotros la Administración nos deja muy claro de que nuestro servicio es un servicio público y por tanto desde la hora que empieza el cole hasta la hora que acaba eso es gratuito. Sí es cierto que los padres en los colegios concertados tienen que pagar actividades extraescolares, tienen que pagar comedor, ojalá la Administración nos subvencionara estos servicios. Esa es la realidad, nosotros no cobramos por la educación.

 

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