Nochebuena en la Diócesis: el nacimiento que vence al dolor

La Navidad siempre es motivo de celebración, no importa cuál sea la circunstancia de la vida. La llegada de Jesús humaniza toda situación, cualquier entorno y a todos nos mueve un impulso de acogida y ofrenda: Dios ha nacido

Esta llegada, signo de alegría, se traslada en Nochebuena y Navidad a hospitales de la provincia y servicios de acogida como la casa Madre del Redentor de Cáritas donde, conscientes de que no todas las realidades entran dentro de la típica imagen de felicidad navideña, residen cuarenta personas sin familia o sin posibilidad de restablecer el vínculo con ellas, lo que no les permite compartir la comida o cena de Navidad, ni reunirse con sus seres queridos.

No están solos. Para poder acompañar a las personas que viven en la casa y celebrar la Navidad, en diciembre se realiza un taller de decoración navideña, montan un gran Belén y un nacimiento con ayuda de las hermanas de la casa, personas voluntarias y trabajadoras. Decorados surgidos de la compañía y la colaboración con los residentes de muchos voluntarios  que a todos nos dice que algo especial está pasando. También la comida es especial los días 24 y 25 para  el ala de baja exigencia y en la UVI social. Los villancicos hacen el resto. Ésta es una casa en Navidad.

Navidad es sinónimo de hogar y estas cuarenta persona han perdido el suyo, por eso desde Cáritas, más que nunca en Navidad “nos sigue quedando claro que el hacer que todo el mundo sienta esta casa de Cáritas como propia y a las personas que están con ellas como su familia es una tarea del día a día que hay que cuidar”, defiende María Calleja, coordinadora de acción social del Programa de Personas sin Hogar.

Navidad entre sábanas de hospital

Celebraciones litúrgicas, villancicos o atención espiritual a enfermos son las manifestaciones más propias en el Hospital San Juan de Dios en los días de Navidad. En el Hospital Comarcal Valle de los Pedroches el ambiente es totalmente navideño, hay Belenes por todos los rincones y este año, como en los anteriores, “visitaremos las más de 120 camas para felicitar la Navidad, cantaremos villancicos con algunos niños de la Parroquia y celebraremos misa de Navidad el día 25”, explica Aníbal Miller, capellán del centro hospitalario, que como todos los años está a disposición de pacientes, sanitaros y familiares para administrar el sacramento en la capilla del hospital porque “en estas fechas más que en otros momentos del año los pacientes y sus familias (si las tienen) necesitan a alguien a su lado...tenemos una estupenda misión, estar con ellos: el otro es Cristo.”

La inauguración del Belén del Hospital San Juan de Dios, obra del hermano Armenteros que cada año conquista premios en el certamen que convoca la Fundación Cajasur, es la referencia obligada de cada Navidad en Córdoba y el anticipo festivo de cada año. En el centro hospitalario hay misa del Gallo a las siete de la tarde, una celebración en la que participa el coro de San Juan de Dios cantando villancicos. Además, en  los últimos días del Adviento y en Navidad, se hace más presente el acompañamiento espiritual,  por eso los Hermanos de San Juan de Dios tratan de prestar atención espiritual a todos los pacientes y sus familiares de modo que todos los que deseen pueden confesarse en estos días para la participación en la eucaristía.

Todo cuenta en estos días para celebrar la Navidad y los menús del día de Nochebuena y el de Navidad las cenas y los almuerzos son especiales, siempre con la supervisión de nutricionistas que permiten a los pacientes degustar platos distintos sin contravenir las condiciones de su dieta.

Lo mismo ocurre en el Hospital Universitario Reina Sofía donde los adornos navideños se hicieron presentes en consultas y pasillos como anticipo de la elaboración de platos especiales para Nochebuena. El capellán del centro hospitalario, el sacerdote Juan Diego Recio, se ocupa del acompañamiento a pacientes y sus familias, mientras la dirección del hospital dispone la cena del día 24 y el almuerzo del día 25 con atractivas propuestas culinarias cada año paras los cerca de 800 pacientes que se encuentran hospitalizados y cuya dieta no presenta restricciones. Alrededor de un centenar de profesionales de la cocina participan en la elaboración de los más de 4.000 menús que en total se podrán degustar durante la Navidad.

Con los menús especiales, el Hospital Universitario Reina Sofía quiere hacer llegar su esmero por Navidad, una manera de recordar a los allí ingresados que también sin su familia, se puede vivir la Navidad en compañía.