“No podemos apuntarnos a la globalización de la indiferencia”

El Obispo celebró la eucaristía de la IV Jornada Mundial de los Pobres en la Santa Iglesia Catedral

Monseñor Demetrio Fernández recordaba el pasado mes de septiembre en su Carta Pastoral que el Papa Francisco había instituido la Jornada Mundial de los Pobres “para perpetuar en la Iglesia la actitud de recibir y repartir misericordia”. Este año se ha celebrado la cuarta jornada con el lema “Tiende tu mano al pobre” y el Obispo durante su homilía resaltó que esa debe ser “la actitud propia del que quiere parecerse a Jesucristo”. Durante su homilía el prelado lanzó una pregunta “¿y yo, que hago por los pobres?” y recordó que todo lo que se nos ha dado “es para compartirlo con los demás”. Estamos viviendo momentos de dificultad y las necesidades están más cercanas a nosotros que nunca, por eso monseñor Demetrio Fernández pidió al Señor “que la Iglesia está siempre cerca de los pobres” y agradeció al Papa Francisco la institución de esta Jornada, que nos pone “delante de los ojos la realidad del mundo en el que vivimos”.

“En este momento de pandemia se ha desbordado la caridad en nuestra Diócesis” aseguraba el Obispo también en su Carta Pastoral. Monseñor Demetrio Fernández insistía en que la caridad debe “circular por toda comunidad cristiana” y aseguraba que “compartir con los demás es un signo de amor y solidaridad”.

Cáritas Diocesana de Córdoba celebra esta Jornada cada año con la que dan protagonismo a los más pobres. En esta ocasión las circunstancias han obligado a que las celebraciones sean con un menor número de personas para asegurar las medidas de higiene y seguridad. La entidad ofreció en la Casa de Acogida “Madre del Redentor” y en la residencia “San Pablo” una comida especial a los residentes, preparada por el catering cinco panes de Cáritas Diocesana, mientras que en la taberna Tabgha ofrecieron un almuerzo a treinta personas sin hogar.