Monseñor Mario Iceta, nuevo Obispo de Bilbao

La toma de posesión tuvo lugar el día 11 de octubre, en la Catedral de Santiago de Bilbao.

Toma de posesiónCoincidiendo con la festividad de la Virgen de Begoña, patrona de la ciudad de Bilbao, tomó posesión como Obispo de la diócesis, Monseñor Mario Iceta. La Catedral de Santiago estuvo abarrotada de fieles desde las primeras horas de una inestable mañana.

Tras una bienvenida en la puerta con el baile regional aurresku, D. Mario Iceta fue recibido por el Cabildo de la Catedral y besó el Lignum Crucis. Acto seguido, se dirigió hacia la capilla del sagrario junto al Nuncio Mons. Renzo Fratinni y el anterior obispo de Bilbao y actual arzobispo de Valladolid, Mons. Ricardo Blázquez.

Una vez empezada la Eucaristía, el nuncio de su Santidad tomó la palabra, saludó a la asamblea y se presentaron y leyeron las letras apostólicas.
Instantes después, Mons. Mario Iceta tomó posesión de la cátedra y se le entregó el báculo, presidiendo desde ese momento la Eucaristía. Posteriormente, repicaron las campanas de la Catedral, anunciando: ¡Bilbao ya tiene Obispo!

En la homilía, D. Mario Iceta se dirigió a los obispos allí presentes, los sacerdotes, las autoridades y el pueblo cristiano en general, dando gracias a Dios por su ministerio y renovó su confianza en Dios, diciendo: “Se bien de quien me ha fiado“. A continuación, agradeció al Santo Padre su testimonio de afecto y confianza por encomendarle el cuidado pastoral de la Diócesis de Bilbao. También, tuvo palabras de aliento para los más pobres y los que están solos, a los que explicó que "la soledad destruye a la persona. Cristo nos espera, en la soledad, en la tristeza, en la enfermedad". Además, resaltó de manera especial la Eucaristía como sacramento de caridad, que posibilita que la Iglesia Viva permanezca en comunión.
Asimismo, dio gracias al Señor por las personas que ha puesto en su camino y que le han ayudado y confortado en los momentos de fatigo.

Por último, dedicó unas palabras muy sentidas a su antecesor en la cátedra vizcaína Mons. Ricardo Blázquez, por su dedicación a la diócesis durante muchos años. Concluyó acudiendo a la intercesión de la Virgen María, bajo la advocación de Begoña, resaltando las cualidades de María Santísima como esclava y sierva de amor.
José A. Salamanca Navarro