Mons. Demetrio Fernández ofició ayer la misa aracelitana junto al Obispo de Bilbao

La localidad de Lucena vivió ayer su domingo grande con la celebración de la Virgen de Araceli, Patrona y Señora de la ciudad.

Con la iglesia de San Mateo repleta de fieles, Mons. Demetrio Fernández ofició ayer, día 6 de mayo, la Solemne función religiosa con la que se conmemoraba el día de la Virgen de Araceli, Patrona y Señora de los lucentinos. Acompañado en el altar por el Obispo de Bilbao, Mons. Mario Iceta, el Sr. Obispo comenzó su homilía manifestando que el Año Santo "ha de ser un año de gracia abundante para todos los que se acerquen a esta imagen bendita". Asimismo, el prelado recordó que este año debe ser especial para Lucena no sólo por el Año Jubilar, sino por tres aspectos. En este sentido, pidió que se incremente la catequesis en todas las parroquias, que participen los jóvenes en la Misión Juvenil que ya se está preparando para el curso próximo y que este año Santo potencie y coordine la acción caritativa de la Iglesia en Lucena. Además, instó a las autoridades a no poner trabas a la asignatura de religión y felicitó a los lucentinos por su aportación a todas las Caritas de la localidad ayudando a toda la gente que sufre hoy el azote de la crisis.
Ya por la tarde, tuvo lugar la procesión oficial de la Virgen por las calles de la ciudad entre miles de fieles aracelitanos.