Misa en memoria del Hermano Pedro Manuel Salado

La parroquia de San Miguel acogió esta celebración del Hogar de Nazaret

El domingo 4 de febrero, se celebró en la parroquia de San Miguel Arcángel de Córdoba, la eucaristía en memoria del Hermano Pedro Manuel Salado de Hogar de Nazaret, en el VI aniversario de su heroico fallecimiento.

 

HERMANO PEDRO MANUEL SALADO DE ALBA

Un ejemplo de caridad fraterna y de generoso y humilde servicio hasta dar la vida.

Nació en Chiclana de la Frontera (Cádiz), el 1-I-1968. En su familia aprendió el valor de la fraternidad y la sencillez. Emprendedor y tímido a la vez, fue un apasionado de la electrónica.

Se dejó guiar por la mano de Dios en su vocación, en especial con una visita a Taizé. Fue voluntario en el “Hogar de Nazaret” en 1987, atrayendo a los niños con su guitarra y su humildad; y ese año comenzó su noviciado, consagrándose al Señor el 15-VIII-1990. Vivió en el Hogar de la Calle Osio (Córdoba) hasta 1998, en que fue destinado al Hogar de Quinindé (Ecuador). Allí, además de dirigir un Hogar, desarrolló una amplia labor pastoral: coordinador de un Colegio, catequesis, clases de Religión.

En estas labores tuvo dos “secretos”: profunda obediencia a sus superiores y confianza en la Virgen María. Huía de los cargos, deseando dedicar su vida sólo a los niños. Todo con una profunda sencillez, pobreza evangélica (espiritual y material), alegría y bondad.

El 5-II-2012, estando sus niños jugando a la orilla del mar en Esmeraldas (Ecuador), un remolino arrastró a siete ellos mar adentro. Pedro Manuel no dudó en lanzarse al agua diciendo: “Tengo que salvar a mis niños”; los sacó uno a uno y, tras salvar a los dos últimos, fallecía exhausto.

El Hogar de Nazaret ha iniciado los primeros pasos en la apertura de la causa de canonización del Hermano Pedro Manuel, siguiendo este nuevo camino que acaba de proponer la Santa Sede. Ya se ha cumplido el plazo prescrito para su apertura (5 años; cf. Sanctorum Mater, art. 25, § 2); existe una auténtica fama de ofrecimiento de vida y de favores entre el Pueblo de Dios (art. 7, § 1); y nuestro Obispo, Mons. Demetrio Fernández, ha mostrado su interés en la misma, contando con el permiso de Mons. Eugenio Arellano, Obispo de Esmeraldas (Ecuador), para que dicha causa de tramite en nuestra Diócesis por motivos razonados, esperando que la Congregación para las Causas de los Santos manifieste su parecer favorable (arts. 20-24).

En definitiva el Hermano Pedro Manuel nos recuerda hasta dónde puede llegar el amor a Dios y al prójimo. El lema de la Familia Hogar de Nazaret es: “Si el grano de trigo cae en tierra y muere, da mucho fruto” (Jn 12, 24). Él no le negó nada a Dios en su vida.