Misa de acción de gracias por la beatificación del Padre Cristóbal

La Congregación de las Hospitalarias de Jesús Nazareno, la Hermandad y muchos fieles se reunieron ayer en la Catedral para dar gracias a Dios por la beatificación del Padre Cristóbal de Santa Catalina.

El templo mayor de la Diócesis acogió ayer, la Eucaristía de acción de gracias por la beatificación del Padre Cristóbal de Santa Catalina que estuvo presidida por el Obispo de Córdoba, Don Demetrio Fernández y que congregó a las Hospitalarias de Jesús Nazareno Franciscanas, la Hermandad de Jesús Nazareno y numerosos fieles de la diócesis.

Una celebración en la que "no se trata de repetir lo del domingo, lo del domingo es irrepetible y quedará en la memoria de manera inolvidable. Se trata de dar gracias a Dios por haber vivido este acontecimiento, por haber vivido la beatificación del Padre Cristóbal y por haber obtenido de Dios esta gracia misma de la beatificación", afirmó Don Demetrio Fernández en su homilía.

Asimismo, el prelado indicó que este acontecimiento lleva implícito un mensaje por parte de Dios "que seáis santos, que ésta es vuestra vocación" y que "todo lo que hagamos en el camino de la santidad quedará para siempre". Al hilo de esto señaló: "El padre Cristóbal de Santa Catalina no era santo desde niño sino que en su vida hay algo que cambia radicalmente cuando toma la decisión de abandonar Mérida y retirarse al desierto, y a partir de entonces, empieza a ser el beato Cristóbal o San Cristóbal si Dios quiere concedérselo".

Finalmente, invitó a todos los asistentes a confiar plenamente en la divina providencia como lo hizo el padre Cristóbal a lo largo de su vida.