Misa con bendición de las palmas y ramos de olivo

El pasado Domingo de Ramos, día 17 de abril, se celebró la misa con bendición de las palmas y ramos de olivo en la Santa Iglesia Catedral, presidida por el Sr. Obispo.

La ceremonia comenzó con la bendición de las palmas en el Patio de los Naranjos, presidida por el Sr. Obispo, quién invitó a acompañar con júbilo al Señor. A continuación, los seminaristas, el Cabildo Catedral y numerosos fieles se dirigieron en procesión al templo para celebrar la Santa Misa.

En la homilía, Mons. Demetrio Fernández explicó el significado de la Semana Santa, en la que celebramos la entrada de Jesús en Jerusalén, su pasión, muerte y resurrección e invitó a los fieles a celebrar solemnemente el misterio central de nuestra fe cristiana.
Manifestó que “en este Domingo de Ramos, la liturgia nos invita a centrarnos en la pasión del Señor, que desemboca en la muerte”.

El Sr. Obispo indicó que “debemos de mirar a lo hondo del misterio y darnos cuenta que han sido nuestros pecados los que han llevado a Jesús a la cruz”. Asimismo, pidió que “en estos días lloremos de verdad nuestros propios pecados, los que han puesto a Jesucristo en la cruz”.

A su vez, D. Demetrio Fernández invitó a los fieles “a acudir a la Santísima Virgen en este Domingo de Ramos para que nos acompañe durante estos días de Semana Santa, para que participemos en la pasión de Jesucristo, entremos de lleno en estos santos misterios que la liturgia tiene la capacidad de traernos y de hacernos contemporáneos a nosotros”.

Concluyó pidiendo que “la Virgen de los Dolores, de la Esperanza y de la Alegría nos conduzca por los caminos de la pasión y de la muerte de Jesucristo a la gloria de la resurrección”.