“Los mártires de Villaralto son un ejemplo para la Diócesis”

Monseñor Demetrio Fernández ha bendecido el retablo del matrimonio beatificado recientemente

 

El matrimonio formado por Isidoro e Isidra murió defendiendo su fe durante la persecución religiosa en la diócesis de Córdoba entre 1936 y 1939. Este matrimonio de Villaralto, que fue beatificado el pasado 16 de octubre en la Catedral de Córdoba, contará a partir de ahora con un retablo en la parroquia de San Pedro Apóstol de Villaralto. El obispo de Córdoba, monseñor Demetrio Fernández, ha sido el encargado de bendecir el retablo, obra del escultor Antonio Bernal, en la parroquia de Villaralto este viernes, 26 de noviembre. 

El prelado ha comenzado su homilía recordando que ya gozan en el cielo "en el lugar que Dios les tiene preparado" Isidoro e Isidra y sus hijos. Estos padres, "habiendo sufrido el martirio, han cuidado de sus hijos con especial esmero desde el cielo" ha destacado monseñor Demetrio Fernández. Cuando uno lee el testimonio de los 127 mártires "se le saltan las lágrimas porque algunos son tremendos y preciosos, llenos de cariño" ha continuado el Obispo. Los mártires "no son bichos raros, son hombres y mujeres como nosotros", en este caso son un matrimonio, y al leer los testimonios que constan en las actas "uno queda impresionado", ¿Cómo es posible tanto odio?. La Iglesia celebra "que el amor venció al mal porque la última palabra no la tiene el pecado sino el amor de Isidoro e Isidra que aceptaron la muerte y perdonaron a sus enemigos" ha resaltado el Pastor de la Diócesis. En este matrimonio tenemos que ver cómo ha sabido dar testimonio hasta el extremo y la fuerza de Dios ha sido más grande que el odio de los hombres contra ellos. Su alma "ha quedado coronada con la corona del martirio, los mártires son los principales autores de la reconciliación y nos enseñan a perdonar" ha continuado. En los mártires hemos ganado todos porque ha ganado el amor cristiano. Hay que destacar que Isidoro e Isidra, además de ser mártires, lo han sido como matrimonio, que se ayudaron el uno al otro durante toda su vida, y en el momento mismo de la muerte, a dar este testimonio de amor. De esta forma este matrimonio se convierte en un ejemplo para toda la Diócesis y para toda la Iglesia ha terminado monseñor Demetrio Fernández su alocución.

El retablo muestra una imagen familiar del matrimonio con sus tres hijos en la plaza del pueblo. Al fondo aparece la parroquia de Villaralto y la Divina Pastora. Para no romper con la armonía de la parroquia, el escultor ha buscado la inspiración en el resto de retablos para mantenerse en la misma línea.

Isidoro e Isidra nacieron en Villaralto donde fueron bautizados, el 25 de diciembre de 1918 contrajeron matrimonio en la parroquia de la localidad, de la que eran feligreses. Tuvieron tres hijos y formaban un matrimonio cristiano unido y feliz. A finales de julio de 1936 fueron detenidos porque Isidra era la Presidenta de la Acción Católica de Villaralto y ambos seguían siendo cristianos y manifestándose como tales ante el pueblo con sus obras. Durante el tormento, Isidra animaba a su marido gritando: “Isidoro, di conmigo: ¡Viva Cristo Rey!” y “Que nos matan, di: “¡Viva Cristo Rey!”.

Puede consultar la biografía completa del matrimonio en el siguiente enlace

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