Visita ad Limina del 24 de febrero al 8 de marzo de 2014

La Nunciatura Apostólica en España ha comunicado a la Conferencia Episcopal Española (CEE) que se reanudarán las Visitas ad Limina Apostolorum, interrumpidas con motivo del Año de la Fe y que la Visita por parte de los obispos españoles está fijada para los días 24 de febrero al 8 de marzo.

Obispo Demetrio con el Papa Francisco

Guión litúrgico para la Visita 'Ad Limina'

Libreto catequético

Una vez que los obispos han sido informados, se dan a conocer ahora los primeros detalles. Más adelante, se ofrecerán datos precisos sobre el calendario y los obispos participantes.

Las Audiencias tendrán lugar cada día desde las 11.30 a las 13.00 horas, aunque este calendario no tiene en consideración los eventuales viajes del Santo Padre y la Casa Pontificia podría informar de los circunstanciales cambios de programa CEE.

El Papa Francisco recibirá a los obispos en grupos de 7 u 8. Cada obispo presentará brevemente un informe sobre el estado de la diócesis, respondiendo a las preguntas que el Santo Padre pudiera formularle. Además del encuentro con el Papa, que constituye el momento central de la Visita, los obispos deberán entrevistarse también con los diversos Dicasterios de la Curia Romana. Estos encuentros serán organizados por la Congregación para los Obispos, en coordinación con la CEE.

Cada obispo debe enviar a la Nunciatura el informe sobre el estado de la diócesis. Una vez leídos por la Congregación para los Obispos, estos informes son referidos al Papa.

En la próxima reunión de la Comisión Permanente de la CEE, que tendrá lugar los días 1 y 2 de octubre, se tratará la organización de la Visita y, previsiblemente, se aprobarán los cambios necesarios en las fechas de la Asamblea Plenaria, que estaba fijada para la semana del 24 al 28 de febrero.

¿Qué es la visita ad Limina?

Los orígenes históricos de la Visita ad Limina datan del siglo IV, aunque fue el Papa Sixto V en 1585 quien la institucionalizó y dispuso de modo más sistemático. En la actualidad, la Visita ad Limina se define y precisa en los cánones 399 y 400 del Código de Derecho Canónico. Según esta legislación de la Iglesia, los Obispos diocesanos deben visitar las tumbas de los Apóstoles, encontrarse con el Sucesor de Pedro y presentar un informe o relación de sus respectivas diócesis cada cinco años, aproximadamente.

Su significado es el de visibilizar la unidad y la comunión de los sucesores de los Apóstoles con el sucesor de San Pedro y de las Iglesias locales con la Iglesia primada de Roma. De este modo, la Visita ad Limina es una ocasión para la comunión eclesial, la colegialidad episcopal y la caridad fraterna entre los Pastores y el Papa.