Los católicos sufren las consecuencias de la guerra en África

El Obispo de Bangassou, Juan José Aguirre, informa de los ataques en las iglesias por parte de los rebeldes islamistas.

Durante estos días se ha podido leer en la prensa cómo la República Centroafricana está sufriendo los ataques de los islamistas radicales. Los rebeldes ya han llegado a la capital del país, Bangui. En Alfa y Omega han recogido cómo los islamistas están saqueando la ciudad, han robado en la Conferencia Episcopal y en las casas de los religiosos y religiosas.

Ante esta situación, el Obispo de Bangassou se encuentra actualmente refugiado en al maison Comboni, en Bangui, y está presenciando los alzamientos musulmanes. En una carta recogida en http://www.fundacionbangassou.com/ expresa cómo están viviendo estos acontecimientos: “Ya sabéis que la palabra perdón aparece cientos de veces en la Biblia pero no aparece en el Corán donde Dios es sobre todo misericordioso”, afirma D. Juan José Aguirre al explicar que en la Misa de la Luz, el Sábado Santo, irrumpieron los guerrilleros en la Catedral para robar los coches de los fieles “algo que sería gravísimo si alguien lo hubiera hecho en una mezquita” indica.

Del mismo modo, “Aquí siguen los robos todos los días y sus noches, a cualquier hora. La gente no huye despavorida sino que llora por conservar lo poco que tienen en cada barrio y que a cualquier hora pueden entrar a robárselo a punta de metralleta, o los rebeldes o alguien vestido de rebelde. Han robado los coches en muchas casas de religiosos/as. Los espiritanos se han ido cada uno a vivir en una casa o donde los amigos porque dos noches seguidas los despertaron con hachas y machetes. (…) En casas de religiosas han querido hasta llevarse a alguna de ellas, para lo que imagináis, como en las dominicas colombianas de Bimbo” continúa.

Sin embargo, ante esta situación el prelado quiere infundir la esperanza en su pueblo: “Llegará un día en que, en vez de clavos, lloverán esperanzas y aires de paz, anti-retrovirales para nuestros enfermos terminales y horas de estudio para nuestros alumnos, en paz y armonía, como siempre ha sido” y finaliza su carta pidiendo la oración de los fieles.