“Lo más bonito de ser consagrada es tener un corazón libre para amar”

Entrevista a la madre María Antonia Serrato, de las Escolapias.

Vida consagradaLa madre María Antonia Serrato Morante, cordobesa de 71 años de edad, pertenece a las Hijas de María Religiosas de las Escuelas Pías -Escolapias- y se dedica a la enseñanza en el colegio San José de Cabra. Cuando cumplió los 18 años entró en la congregación y tres años más tarde, en 1964, hizo su profesión religiosa. Realizó el noviciado en Madrid y posteriormente fue destinada a Colombia, Puerto Rico, después a Cercedilla –Madrid- y, por último, a Cabra donde vive actualmente en la comunidad con otras cuatro hermanas.

Iglesia en Córdoba.- ¿Qué pasó en su vida para que se consagrara a Dios?

María Antonia Serrato.- Desde pequeña deseaba ser maestra, a los 13 años sentí la llamada del Señor y encontré en las Escolapias: ser maestra y consagrada. Fui alumna de ellas, en el Colegio de San Rafael de Córdoba, desde los 13 a los 18. Me atraía la Piedad y las Letras, los grupos juveniles, ser catequista, ir a los barrios pobres, etc. Sentía gusto por la exigencia personal y el trato con el Señor diario, por el ejemplo de vida de las religiosas que conocí en el colegio. El sacrificio y ejemplo de vida de mi madre, para educar a sus cuatro hijas ella sola, me ayudó a superar las dificultades que encontré en el noviciado.

IeC.- ¿Qué recuerdos tiene del día de su consagración?

MAS.-Era Domingo de Resurrección, un día perfecto para consagrarme a mi esposo resucitado. Recuerdo que estábamos nerviosas y ansiosas de profesar, y a la Maestra de novicias se le pasaba la hora y fuimos a buscarla. Y recuerdo que ella dijo: Pero bueno ¡Qué ganas de profesar tiene este grupo! Fueron mi familia, mis amigas, y el sacerdote que me dio la profesión era mi director espiritual, el Padre Agustín Turiel, provincial escolapio.

IeC.-¿Qué le pide a Dios cada día para desempeñar su servicio?

MAS.-Todos los días le pido al Señor: salud, sabiduría, humildad, paciencia y alegría.

IeC.- Un recuerdo de su vida consagrada que jamás se le olvidará.

MAS.-El recuerdo que no voy a olvidar en mi vida es el haber estado 35 años en América, haber conocido a tantos niños, hoy hombres y mujeres de bien.

IeC.-Cuando habla de su fundadora ¿Qué resalta?

MAS.-Siempre cuento que vivía cerca del mar, que le gustaba contemplar el mar, que ayudaba a su madre desde pequeña haciendo encajes para sacar a su familia adelante. Que era humilde, trabajadora, que tenía pasión y mucho amor por las niñas.

IeC.-¿Qué hace en un día normal?

MAS.-Me levanto a las 6. Después de un tiempo de oración personal y el rezo de Laudes en comunidad, desayuno, empiezo mi tarea docente según el horario establecido de 9 a 14 h. Las tardes las dedico a preparar las clases, atención a padres, reuniones de claustro, y clases de inglés. A continuación, la eucaristía diaria y termino el día comunitariamente con el rezo de completas.

IeC.- Por último, ¿qué es lo más bonito de ser consagrada?

MAS.- Es tener un corazón libre para amar a Dios y a los niños, a las personas que se acercan o comparten conmigo, o vienen a desahogarse. Yo cada año le digo al Señor que me enamoro de mis alumnos, y me entrego a ellos.

 HIJAS DE MARÍA RELIGIOSAS DE LAS ESCUELAS PÍAS - ESCOLAPIAS

Congregación fundada por Santa Paula Montal y San José de Calasanz en el siglo XIX, con la misión de ayudar a la promoción de la mujer hasta entonces marginada de la cultura. El lema será “Salvar a las familias enseñando a las niñas el santo temor y amor de Dios”.

El Instituto se funda en 1829 y la primeras Constituciones y Reglas en el 1853. Más tarde, el 11 de octubre del 1899 se fundará la comunidad de Cabra -Córdoba- dedicadas a la enseñanza con el Colegio San José.

En la Diócesis de Córdoba también están presentes en: Santa Victoria, Calasancio, El Higuerón y Madre de Dios.