Las Hijas del Patrocinio de María celebran su centenario

Tanto la comunidad de hermanas como la comunidad educativa preparan esta efeméride con numerosas actividades

Las Hijas del Patrocinio de María celebran sus 100 años fundacionales en 2019 y para conmemorarlo están desarrollando numerosas actividades que den a conocer la historia y el carisma de sus fundadores los padres Cosme Muñoz Pérez, actualmente en proceso de canonización, y Luis Pérez Ponce, allá por el 9 de enero de 1919, cuando se firman las constituciones de la Congregación. Desde entonces, nace una institución educativa cuyo carisma es la enseñanza de la mujer y su formación cristiana, especialmente para niñas que no tenían recursos y bajo el amparo de la Virgen.

Las Hijas del Patrocinio de María tienen presencia en nuestra Diócesis en cinco comunidades y cinco colegios localizados en Baena, Priego, Lucena y Villafranca, además de la capital, donde estudian más de 2000 escolares.

Actividades del centenario

Ya se ha celebrado en Granada una jornada de acción de gracias con motivo de la apertura del centenario y en Villafranca tiene lugar este fin de semana un encuentro deportivo. Para el verano están previstos más encuentros deportivos en Cájar (Granada) así como un campamento urbano en Villafranca de Córdoba. Será en noviembre de este año cuando se celebre una concentración mariana para conmemorar el centenario de la fundación de este instituto religioso femenino y ese mismo mes se hará entrega de los premios del certamen Artístico “Padre Cosme Muñoz”. En los primeros meses de 2019 está previsto el encuentro de docentes y alumnos de Hijas del Patrocinio de María en los distintos colegios. La clausura de este centenario tiene fecha y lugar: 16 de marzo en Vélez-Málaga. Una peregrinación en agosto por la ruta de Juan Pablo II con los franciscanos pondrán el broche a esta celebración.

El cartel conmemorativo del centenario es obra de Gabriel Moreno, que ha elegido el rostro de la fundadora de la congregación, M. Amelia Cea, rodeada de niños y pájaros para simbolizar el carácter femenino, lleno de fuerza y determinación.