La realidad, el reto y las respuestas a la crisis

Las Jornadas Católicos y Vida Pública fueron hace ya cinco años, iniciativa de D. Juan José Asenjo para aplicar en la Iglesia diocesana criterios y compromisos de las que se celebran a nivel nacional.

catolicos“Interrogantes ante la crisis” fue el lema de las V Jornadas Católicos y Vida Pública que se celebraron los días 5 y 6 de marzo en el Salón de Actos del colegio La Salle, organizadas por la Delegación diocesana de Apostolado Seglar y la Asociación Católica de Propagandista.
Durante estos dos días, decenas de fieles de diversas realidades de la Diócesis, han tomado conciencia de la tarea de los laicos cristianos en la vida pública, así como han compartido la necesidad y la posibilidad de participar en la construcción de una sociedad más justa y más fraterna, desde variados ambientes y de distintas formas.
El tema de “Interrogantes ante la crisis” se desarrolló en tres bloques, cada uno con una ponencia y una mesa redonda, en los que se profundizó en las razones y las dimensiones de la crisis a la que hay que dar respuesta desde la fe, así como en los cauces y posibilidades de actuación en diversas circunstancias y ámbitos sociales. En las tres ponencias se expuso el marco general para la reflexión, en tanto que las mesas redondas (“Abrir los ojos”, “Cambiar el corazón” y “Extender las manos”) se enfocaron desde la realidad concreta de nuestra Diócesis.
En el primer bloque se planteó el interrogante de la realidad de la crisis con una ponencia titulada:“Una crisis global”, que ofreció Juan Velarde Fuertes, Catedrático Emérito de Economía y Premio Príncipe de Asturias. El conferenciante fue presentado por Carlos Romero Caramelo, Director de Jornadas de la Asociación Católica de Propagandistas. Durante su intervención, afirmó que el crecimiento económico de España en los últimos cincuenta años ha ido de la mano del hundimiento del sistema de valores morales. Tras una conocedora exposición sobre la actual crisis económica, Juan Velarde subrayó la incidencia de la crisis de valores morales en algunos aspectos de la situación económica, al relacionarlo con la trivialización del aborto, la crisis de pensiones con la baja natalidad y la baja productividad con el modelo educativo en el que no prima valores de exigencia.
“Valores para tiempos de crisis” fue el título del segundo bloque en el que se planteó el reto que la crisis supone para los cristianos.Agustín Domingo Moratalla, Prof. de Filosofía de la Universidad de Valencia, impartió esta conferencia en la que destacó que el problema de esta crisis se encuentra en la falta de valores, que “tienen que convertirse en virtudes y hacerlos visibles”. Insistió en la necesidad de que en este tiempo “hay que tener claro que los valores tienen que formar parte de la realidad y de la cultura”; y eso requiere educación. Para ello propuso tres ideas: llamar a las cosas por su nombre (reconocimiento); insertar los valores en proyectos educativos (responsabilidad); y esa proyección de valores vinculado a la resistencia.
En el último bloque, se planteó las respuestas que deben y pueden plantearse ante la crisis, con una ponencia a cargo de Ana Abril Fernández, Coordinadora del área de Análisis Social y Desarrollo de Cáritas Española, titulada: “Propuestas para construir una nueva sociedad”. Durante su exposición, manifestó, también, que la crisis no es sólo económica “sino moral, humana y de valores, que hay que rescatarlos”. En este sentido, destacó que la caridad es la principal fuerza impulsora de un verdadero desarrollo de cada persona y de toda la humanidad, para lo que es necesario la espiritualidad. Consideró la importancia de construir una nueva sociedad desde la familia y las comunidades, con “esperanza, alegría y compasión”. Por ello, resaltó la necesidad de “generar una cultura de la responsabilidad” en esta sociedad que necesita de una profunda renovación cultural y redescubrimiento de valores de fondo sobre los cuales construir un futuro mejor. Finalizó señalando que la respuesta a esta crisis la tenemos en “Caritas in Veritate”, en el número 20, que dice así: “Es la caridad de Cristo la que nos impulsa: `caritas Chriti urget nos (2 Co 5, 14)´. Esta urgencia no se debe sólo al estado de las cosas, no se deriva solamente de la avalancha de los acontecimientos y problemas, sino de lo que está en juego: la necesidad de alcanzar una auténtica fraternidad. Lograr esta meta es tan importante que exige tomarla en consideración para comprenderla a fondo y movilizarse concretamente con el `corazón´, con el fin de hacer cambiar los procesos económicos y sociales actuales hacia metas plenamente humanas”.
Las jornadas fueron clausuradas por Álvaro Martínez Moreno, Delegado de Apostolado Seglar; Antonio Rendón-Luna Dueñas, coordinador regional de la Asociación Católica de Propagandistas; y Fernando Cruz Conde, Vicario General, quien presidió la Eucaristía con la que finalizó la quinta edición de dichas jornadas.