La obra social de la Hermandad de la Soledad en Perú

El sábado 18 de diciembre, en el transcurso de la Eucaristía del IV domingo de Adviento, la parroquia de Santiago acogió la bendición de la imagen de Ntra. Sra. de la Soledad.

SoledadLa Virgen viajará hasta Perú para presidir la capilla de la Soledad de la Comunidad de niños “Sagrada Familia”. La construcción de dicha capilla, que cuenta con una superficie de mil metros cuadrados, fue sufragada por la Hermandad de la Soledad de Córdoba.

El acto estuvo presidido por el Rvdo. Sr. D. Antonio Navarro Carmona que, invitado por el párroco D. Emilio Pavón Ruiz, aportó el testimonio de su experiencia misionera en tierras peruanas. La bendición tuvo lugar durante el ofertorio, actuando como padrinos D. Francisco López, Hermano Mayor de la Soledad, y un hermano de la cofradía que ha sufragado los gastos de la imagen.

Terminada la Eucaristía tuvimos la oportunidad de compartir con Miguel Rodríguez, fundador de la Comunidad, su experiencia de fe. Según expresó, se alegraba de estar rodeado de gente de Iglesia en un país lleno de decretos en que se está intentando eliminar de nuestras vidas a Jesús. Miguel cursó estudios universitarios en Perú y pronto alcanzó un estatus social alto, olvidándose de su propia familia. Logró ser una persona importante en su país, dirigiendo una agencia de noticias. De paso, era buen cristiano, acudiendo a misa de vez en cuando y asistiendo a la procesión del Cristo de los Milagros para dejarse ver. Pero su vida cambió cuando perdió al tercero de sus hijos. Acusó de ello a Dios y deseó la muerte de los niños de la calle, algo con lo que cargará toda su vida. Al momento descubrió en la misma calle que los niños no valían nada. Tras 22 años de trayectoria, hoy son 814 los niños acogidos en la Comunidad. Miguel recuperó a su familia y se recuperó a sí mismo como ser humano.

Esta Navidad la celebrarán bailando en la Capilla de la Soledad porque no tienen cosas grandes pero son felices. Transmitió a la Hermandad su mensaje de amor y solidaridad ante la labor realizada en la construcción de la capilla y deseó poder algún día declararla como museo de algo que nunca debió existir, señal de haber acabado con la pobreza.
La labor social que realizan algunas Cofradías hacen que nuestra pertenencia a la Iglesia cobre sentido y seamos testimonio de fe en un mundo que carece de valores.

M ª Elena Murillo Paños
Hermandad de la Soledad