“La mayor pobreza es la ausencia de Dios”

Antes de comenzar el encuentro anual de responsables de las Cáritas parroquiales, el responsable nacional de Cáritas, el Obispo Auxiliar de Santiago de Compostela, Mons. Jesús Fernández, ha respondido a las siguientes cuestiones sobre la Jornada Mundial de los Pobres, la situación actual de la pobreza y de la acción de Cáritas

-El próximo domingo celebraremos la I Jornada Mundial de los Pobres, ¿Cuál es el significado de esta jornada?

El Santo Padre instituye esta jornada con el objetivo de que tomemos conciencia de su centralidad en la acción de la Iglesia. Efectivamente, nuestra fe se manifiesta en las obras como nos decía el Apóstol Santiago y el Papa nos los pone en centro de nuestra preocupación para que nuestra mirada esté con ellos, nuestro corazón no se aparte de ellos y nuestras manos les sirvan.

-¿Cuál es la situación de la pobreza en España?

En los últimos tiempos la demanda de apoyo por parte de Cáritas ha disminuido en unos 300.000 en los dos últimos años, sin embargo, se detecta que hay una cronificación, es decir que hay muchas personas que llevan más de tres años dependiendo de esa ayuda, lo cual nos pinta un panorama de luces y de sombras. La parte positiva sería la disminución de esa porción de personas que necesitan ayuda, pero la parte oscura es la cronificación, que hay muchas personas que necesitan por más largo tiempo ese apoyo.

-¿Cuáles son las líneas prioritarias de acción para Cáritas?

Últimamente la reflexión ha llevado a Cáritas, en la que yo llevo poco tiempo, voy entendiendo estas líneas de trabajo que priorizan sobre todo un trabajo inclusivo que dignifique a la persona y ahí está el nacimiento y la puesta en marcha de empresas de inserción social, eso es prioritario. También el trabajo digno dentro de esa oferta de trabajo, con todas las consecuencias que esto tiene, que permita mantener a la familia, de organización, también tener tiempo suficiente de descanso etc. Estas son las líneas fundamentales aunque pienso que Cáritas siempre tendrá que estar ahí para paliar situaciones pero también para adelantarse a esas situaciones, denunciar la injusticia, procurar que haya unas situaciones más justas para todas las personas que en este momento viven excluidas o en riesgo de exclusión social.

-Además de la pobreza material, vivimos también ante una pobreza espiritual, ¿Cómo podemos ayudar con nuestra actitud a paliar este tipo de pobreza?

Efectivamente, el Papa Francisco nos ha dicho con rotundidad que la mayor pobreza es la ausencia de Dios. Por lo tanto nosotros atendemos a lo material pero también tenemos que atender otras necesidades por ejemplo sociales, de inclusión dentro de la sociedad, que hay también mucha gente que vive sola, gente mayor, que viven en condiciones sociales deficitarias. Por su puesto también está la pobreza cultural, pero luego también la pobreza religiosa porque en la cultura que vivimos que margina a Dios, que con frecuencia lo incluimos meramente en ámbitos de los templos, esta cultura perjudica bastante la presencia de Dios en medio de la sociedad y le hace a veces oscuro o no accesible a los ojos de mucha gente. Por lo tanto procurar que lo conozcan, procurar que vean que sientan que Dios no les abandona nunca, que es el padre que siempre atiende a sus hijos, el buen samaritano que les va a levantar, a coger en brazos y a curar sus heridas. Eso creo que es una noticia extraordinaria para ellos que hay que darles.

-Respecto a la conferencia de hoy, sobre la identidad eclesial de Cáritas ¿Qué desea comunicar?

El objetivo va a ser detectar esos obstáculos que hacen que los pobres sean invisibles para nosotros y tratar de señalar caminos para recuperar, activar el compromiso caritativo-social de los cristianos.