La Iglesia de Córdoba celebra una nueva ordenación sacerdotal

Acompañado por su párroco, Antonio Navarro Carmona recibió la ordenación presbiteral en la Santa Iglesia Catedral, administrada por D. Demetrio Fernández, Obispo de Córdoba.

foto ordenesNumerosos fieles y sacerdotes de la Diócesis de Córdoba acompañaron al nuevo presbítero durante la ceremonia de ordenación sacerdotal presidida por el Sr. Obispo y concelebrada por distintos sacerdotes.

Durante la homilía, D. Demetrio Fernández dijo que en este día se cumplía el sueño que Dios había puesto en el corazón del presbítero: “Cristo se ha fijado en ti, se ha fijado en nosotros y hoy te hace capaz por el sacramento del orden, y te confía este ministerio”. Explicó, además, que “el mismo que te envía, te da la capacidad para ejercer este ministerio, no sólo en el campo sacramental, sino también en todos los demás campos de la predicación, del acompañamiento y la vida de la comunidad cristiana”.

El Sr. Obispo, además, señaló que “el ministerio sacerdotal lleva consigo la plena inmersión de personas, la plena identificación con Cristo sacerdote y con eso, la plena identificación con Cristo que se ofrece como víctima agradable de paz”. A continuación, aseguró que “en la medida en que el sacerdote entra de lleno en el ministerio que Dios ha puesto en sus manos, en esa misma medida, su ministerio es fructuoso para la Iglesia”.

También, instó al presbítero a procurar quesu existencia sea una existencia sacerdotal, procurando vivir en Santidad Divina. Y añadió: “has sido elegido, consagrado y enviado para servir las cosas de Dios a tus hermanos y nuestros hermanos, los hombres”.Asimismo, el Sr. Obispo animó a los seminaristas a ser sacerdotes santos, puesto que “todo cristiano busca un cura que le de a Dios y que le hable dé Dios, y que sin su palabra, refleje en su vida la vida de Cristo”.

Posteriormente, el nuevo sacerdote formuló las promesas de colaborar con el Sr. Obispo, predicar la Palabra, celebrar piadosamente la Eucaristía, orar perseveradamente y unirse cada día más a Cristo.

Al finalizar la ceremonia, el recién ordenado sacerdote recibió una bendición personal del Papa Benedicto XVI y la felicitación del Sr. Obispo.