“La Esperanza y la Alegría son virtudes que diferencian a las familias cristianas”

Manuel Ariza y Esperanza Notario, padres de dos hijos, pertenecen a la parroquia de La Esperanza y a San Nicolás

¿Cuáles son los pilares de vuestra convivencia familiar?

Respetarnos, escucharnos con actitud positiva, compartir lo que nos pasa, darnos sitio unos a otros, y demostrarnos lo que nos queremos.

¿Qué resulta más complicado en la educación de los hijos en este momento social?

Los padres somos padres y no amigos de nuestros hijos. Los padres o madres debemos ser referentes y ejemplo para ellos. Nuestros hijos tienen influencias que antes no teníamos, están abiertos al mundo con todo lo bueno y lo malo que eso supone. Hemos tratado de reforzar en casa los valores sociales y virtudes cristianas que en la sociedad actual se están perdiendo: esfuerzo, compromiso, tolerancia, caridad. También hemos intentado mantenerlos en un “ambiente seguro”, que estén rodeados de amigos que compartan sus valores y su Fe. A determinadas edades no les podemos pedir que luchen con el mundo, solo prepararlos para que lo hagan cuando sean mayores. En ese sentido, hemos procurado también que en sus colegios (San Acisclo y Santa Victoria, y El Encinar) respiren igual que en casa, que haya coherencia entre lo que oyen en casa y en el colegio.

¿Qué instrumentos tiene la familia de hoy para manifestarse cristiana?

Acudir a los Sacramentos, dar testimonio desde nuestro sitio en la sociedad, sin complejos, comprometiéndonos con las necesidades de los demás. Si esto se consigue, las familias cristianas tan atacadas hoy en día podemos dar la mejor catequesis a la sociedad.

La Esperanza y la Alegría son virtudes que diferencian a las familias cristianas, especialmente en momentos como los que estamos viviendo. Nosotros las tenemos muy presentes, además como advocación de La Virgen.

La transmisión de la fe a los hijos es un reto para todos, ¿cómo lo hacéis vosotros?

De manera natural. Desde pequeños ellos han vivido nuestra casa como un hogar cristiano: les enseñamos a rezar, bendecimos la mesa, los hemos acercado a los Sacramentos, El Señor y la Virgen tienen un lugar central en nuestras vidas. Hemos aprovechado todo lo que celebramos para explicarles su verdadero sentido: Navidad, Cuaresma, Semana Santa, Corpus Christi, el día de los Santos, peregrinaciones, romerías… Lo hemos hecho al mismo ritmo de su desarrollo y acompañados de amigos y familias con las que han crecido juntos. Así ha sido todo mucho más fácil.

Tratamos de estar atentos a actividades formativas o de orientación a matrimonios y padres, que siempre son una ayuda, y de las que se aprende mucho.

¿Cuál es vuestra parroquia?, habladnos de vuestra vida en comunidad.

Pertenecemos a la Parroquia de la Esperanza donde solemos acudir semanalmente, y hemos participado de actividades que ésta organiza. Sin embargo, nuestra comunidad está en la Parroquia de San Nicolás. Somos miembros activos de la Hermandad de la Sentencia, y en ella vivimos nuestra Fe, participando activamente en todo lo que se necesita. En San Nicolás nos casamos, se bautizaron nuestros hijos y celebraron su primera Comunión. Participamos de la vida de la Hermandad todo el año, asistiendo a los cultos, y las convocatorias formativas, ayudando en la preparación y montaje, turnos de Belén. Manolo pertenece a la Junta de Gobierno y todos estamos implicados en lo que la Hermandad y la parroquia demanden.

Además formamos parte de un grupo de matrimonios, amigos, con los que crecemos en nuestra formación y caminamos juntos.

¿Cuál es vuestra aportación familiar a la Iglesia Diocesana?

Nuestra pequeña aportación a la Iglesia es fundamentalmente a través de la Hermandad. Desde ella nos sentimos parte de la Iglesia de Córdoba. Nuestro hijo Manuel además colabora como monaguillo en nuestra Parroquia de la Esperanza, en la de San Nicolás y en su colegio.

 

Fecha y lugar del matrimonio: 5/07/2002, Parroquia de San Nicolás de la Villa, Córdoba.

Número de hijos y edades: Manuel 17 años y Macarena 15 años

Un momento de vuestra historia familiar: Nuestra boda, los nacimientos de nuestros hijos, su primera Comunión, y acoger la discapacidad de nuestro hijo con mucha ayuda del Señor.

Una actividad que comparte la familia en su tiempo libre: Somos una familia cofrade, y disfrutamos mucho de esas vivencias. Además, los fines de semana nos gusta ver una película juntos. El año pasado hicimos el Camino de Santiago en familia y con amigos. Fue una experiencia preciosa.

Qué cosas no dejáis de hacer juntos cada día: Cenamos juntos cada noche, y aprovechamos más el fin de semana

Qué lugar ocupan los abuelos en casa: Ocupan un lugar fundamental. Son un ejemplo importantísimo para nosotros y una fuente de experiencia enorme. Tienen mucha presencia en nuestra casa. Los niños quieren mucho a sus abuelos y están muy pendientes de ellos. Y tenemos un abuelo que nos cuida desde el Cielo.

¿Rezáis por algún sacerdote?: Tenemos la suerte inmensa de tener muchos sacerdotes muy cercanos, D. Juan José Romero, D. Antonio Evans, D. Leopoldo Rivero, D. Pablo Garzón, han estado muy cerca de nosotros y eso es una bendición por la que damos gracias a Dios, y pedimos por ellos, sin olvidarnos de pedir por el Seminario.